Durante la reciente campaña electoral y después de ella, varios congresistas electos han dado diversas opiniones con respecto al Enfoque Transversal de Género en el currículo escolar. El tema es pertinente en el actual contexto político y social que aspira a una educación igualitaria de calidad; no obstante, creo que los nuevos congresistas deben poner atención a una amplia y urgente agenda educativa parlamentaria en coordinación con el MINEDU.

Desde sus funciones de legislación, fiscalización y representación, deben dar prioridad a la infraestructura y espacios educativos, declarando en emergencia su gestión mediante un régimen especial por cinco años, que permita avanzar en la reconstrucción, construcción y mantenimiento de los locales escolares, servicios de agua-desagüe y mobiliario, así como en la conectividad eléctrica y de internet.

Muy importante es generar los recursos organizacionales (Dirección Nacional de Tutoría), técnicos y humanos (tutores capacitados y psicólogos) para contribuir al bienestar físico y socioemocional de los alumnos que mejoran en sus aprendizajes ciudadanos (valores) y productivos.

Igualmente, acelerar el desarrollo de la Carrera Pública Magisterial con evaluaciones pertinentes, capacitaciones efectivas y mejores haberes; tener textos escolares actualizados para dejar de lado aquellos que están en los colegios desde el 2015; evaluar y fortalecer la gestión descentralizada -con escuelas autónomas que desarrollen un currículo diversificado; y fomentar el trabajo educativo convergente con los padres de familia.

También, dar prioridad con recursos a una universidad pública de calidad; y, algo urgente, relanzar la secundaria enfatizando en la mejora de los niveles de aprendizajes humanísticos, científicos y tecnológicos, así como en la modernización de los colegios con variante técnica.