Opinión

Maduro en Lima

COLUMNA: IVÁN SLOCOVICH

07 de Febrero del 2018 - 07:30 IVÁN SLOCOVICH PARDO

Como era de esperarse, el presidente venezolano Nicolás Maduro no se dio por enterado de que la mayoría de peruanos rechaza su presencia en nuestro suelo por estar al frente de una dictadura siniestra y ha anunciado, a través de su canciller Jorge Arreaza, que asistirá a la Cumbre de las Américas, la cual se realizará en Lima durante el 13 y 14 de abril próximos; ello sin duda marcará ese evento, que tendrá como tema central la lucha contra la corrupción.

Irónicamente, Maduro llegará a Lima pese a encabezar un régimen en el que la separación de poderes no existe. Recordemos que hace poco se tumbó al Congreso manejado por la oposición, y poco o nada le interesó el rechazo que esto generó. Todo ello significa que el chavismo maneja el sistema judicial a su antojo; por tanto, pensar que en Venezuela existe la posibilidad de sancionar a los corruptos -que son muchos- es imposible.

Se entiende que por protocolo el presidente Pedro Pablo Kuczynski haya estado obligado a invitar a Maduro a la reunión presidencial, por más que el impresentable venezolano lo haya llamado “perro” y “cobarde”. Sin embargo, el tirano debió optar por excusarse, salvo que su intención sea venir a provocar a los peruanos y a sus propios compatriotas que han debido huir del hambre y de la falta de libertades que les impone el chavismo.

A los peruanos nos queda recibir al tirano con marchas pacíficas y legales, para que sepa que acá no es bienvenido, salvo por la gente de izquierda que sigue ciega negándose a rechazar a un dictador que hace mucho tiempo debería estar fuera del poder por sus abusos. ¿Manuel Dammert, Marisa Glave y compañía irán a recibir a ese personaje al aeropuerto? ¿Pedirán que en el Congreso le hagan un homenaje?

Ojalá que la presencia de Maduro en Lima no origine que algunos mandatarios de la región opten por quedarse en sus países antes de verse obligados a darle la mano a tremendo personaje, con el que además tendrían que compartir la foto oficial. Para esa imagen posarían felices los presidentes Evo Morales, Daniel Ortega y otros, pero no aquellos que gobiernan en democracia y con la legalidad en la mano, los cuales -para el bien de América- son cada vez más.

tags