Opinión

Marcha del orgullo

COLUMNA: ALBERTO DE BELAUNDE

16 de Junio del 2019 - 08:57 Alberto de Belaunde

Junio es el mes del orgullo LGBT. El mes en el cual lesbianas, gays, bisexuales y trans celebramos quiénes somos y recordamos por qué luchamos. Se elige este mes en conmemoración de los sucesos de Stonewall, en Nueva York, donde el enfrentamiento a la represión policial dio inicio a los movimientos LGBT contra la discriminación. Este año justamente se cumplen 50 años desde ese histórico suceso.

El mes del orgullo abre un necesario espacio para la autoestima colectiva: reafirmamos que no existe nada de malo con ser quienes somos, y tenemos derecho a ser felices así. Es también un momento para recordar a los que lucharon antes de nosotros, y honrar su memoria continuando la lucha por una sociedad donde todos podamos ser libres e iguales, sin ningún tipo de discriminación.

Una clásica pregunta cuando hablamos de este tema es: ¿por qué no hay también el mes del orgullo heterosexual? La respuesta es simple: no existe porque no es necesario. Ningún heterosexual crece escuchando que su orientación sexual es pecado o está mal, o temiendo cómo reaccionarán su familia y amigos. Nadie sufre bullying en la escuela o pierde su trabajo por sentir atracción hacia una persona de sexo distinto. No hay registro de crímenes cometidos a causa de la heterosexualidad de la víctima. La situación es dramáticamente distinta para los LGBT.

El evento central de este mes será el próximo sábado 29 de junio: la marcha del orgullo. Estamos invitados a participar no solo los LGBT sino también los aliados heterosexuales que están comprometidos con lograr una sociedad más justa para todos. ¡Nos vemos en la marcha!