Opinión

Matan a más mujeres

Las víctimas no van a dejar esa condición -mientras vivan- por el simple hecho de fortalecerlas con información.

23 de Noviembre del 2018 - 12:50 Renato Sandoval

Poco o nada ha cambiado desde que se lanzó la campaña nacional para reducir los casos de feminicidio y agresiones contra la mujer. En el norte del país, las cifras son de espanto. Piura, La Libertad y Áncash registran la mayor cantidad de ataques. Tumbes, Lambayeque y Cajamarca le siguen en esta lista de la vergüenza. ¿Hay solución o estamos condenados a ver a nuestras hijas, hermanas y madres morir cada día?

Estaba claro que una campaña de concientización no iba a frenar los ataques de los hombres. La gente se pelea por hablar de género y no se da cuenta de que las mujeres continúan siendo víctimas de la indiferencia política. Hay que ser sinceros, hay mucho interés por mantener las cosas como están.

Cuando se quiere invertir en educación para hablar de la igualdad de las personas, de todos los géneros, surgen desde los sitios más conservadores las frases altisonantes que reclaman por una enseñanza tan igual como la del siglo pasado. No reconocen que las cosas han cambiado y que debemos emprender la revolución educativa en defensa de los más vulnerables.

Solo la educación puede ser capaz de reducir las agresiones a las mujeres. Las víctimas no van a dejar esa condición -mientras vivan- por el simple hecho de fortalecerlas con información. Está bien que denuncien, que no callen, que protesten, que no se dejen levantar la mano. Sin embargo, urge que en los colegios enseñen que a la mujer no la creó Dios como -dama de- compañía del varón.

En Piura, María Saucedo murió de 8 puñaladas por acabar una relación; en Áncash se han dictado 27 cadenas perpetuas por agresiones; La Libertad ocupa el cuarto puesto en casos de feminicidio; en Lambayeque hubo más de 1400 denuncias de violencia; En Tumbes se producen cuatro ataques al día contra mujeres. Esto no puede continuar. 

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