Opinión

​Para Keiko, el daño puede ser poco, pero suficiente

El reportaje de Cuarto Poder y Univisión sobre la investigación que sigue la DEA al congresista y ex secretario general del partido Fuerza Popular Joaquín Ramírez es un fuerte golpe para la candidatura de Keiko Fujimori. Primero, por la gravedad de la denuncia; segundo, por la cercanía a las elecciones; y tercero, por la credibilidad que genera que haya sido un medio extranjero el que realiza la investigación.

22 de Mayo del 2016 - 07:33 Pedro José de Zavala

El reportaje de Cuarto Poder y Univisión sobre la investigación que sigue la DEA al congresista y ex secretario general del partido Fuerza Popular Joaquín Ramírez es un fuerte golpe para la candidatura de Keiko Fujimori. Primero, por la gravedad de la denuncia; segundo, por la cercanía a las elecciones; y tercero, por la credibilidad que genera que haya sido un medio extranjero el que realiza la investigación. La pregunta es qué tanto daña este hecho las aspiraciones presidenciales de Keiko. Para cuantificarlo, debemos analizar las reacciones:

1) Llamada a Cuarto Poder: Si bien esta acción fue positiva por su inmediatez, el contenido de la comunicación y el hecho de que de esta se interrumpiera ayudaron poco. En general, Keiko suele cometer errores cuando tiene que salir del libreto establecido.

2) Entrevistas a miembros del partido: Quienes enfrentaron de manera más directa a la prensa fueron los voceros de Fuerza Popular, y dentro de ellos hay que destacar las actuaciones de José Chlimper, quien gracias a su prestigio y manejo mediático pudo ayudar a mitigar este contratiempo.

3) Conferencia de Joaquín Ramírez: La victimización racial de Sr. Ramírez podría haber tenido un efecto interesante. Lamentablemente, en nuestro país la prosperidad económica de ingas y mandingas genera suspicacias siempre.

4) Renuncia de Joaquín Ramírez: Era una acción necesaria, pero al ser tardía su efecto no fue tan relevante.

5) Declaraciones de Keiko: La candidata ha mencionado este asunto durante la semana en contadas ocasiones y de manera muy escueta. Ella continúa correctamente enfocada en su campaña.

Es indudable la gravedad de esta denuncia. Nos recuerda algunos de los más desafortunados hechos del gobierno de Alberto Fujimori y hace que nos preguntemos qué tan sano es el entorno de Keiko Fujimori -lo que ya es complicado dada su fuerza en el Congreso. Sin embargo, debemos destacar que Fuerza Popular es un partido coordinado y disciplinado, capaz de enfrentar adecuadamente una crisis de gran magnitud.

Haciendo las sumas y restas, pareciera que el impacto negativo que esta denuncia podría haber tenido en la candidatura de Keiko no será tan grande, principalmente por un adecuado manejo de la situación del mismo partido y sus colaboradores. Si además sumamos el hecho de que es muy poco probable que el voto duro de Keiko se haya percatado de la gravedad de este asunto, entonces su intención de voto tampoco ha cambiado.

Cabe mencionar que las últimas encuestas arrojan un empate técnico. Cualquier impacto en las preferencias -por más pequeño que este sea- podría costarle las elecciones a la candidata de Fuerza Popular, más aún si PPK aprovecha estas circunstancias. Si lo pensamos bien, esto último resulta poco probable, dado el desacertado manejo de su campaña. A pesar de la controversial campaña de PPK, este terminaría ganando la carrera electoral y no por ser más rápido sino porque todo el resto de competidores se tropezó en el camino. A dos semanas de las elecciones, no podemos descartar que PPK también tropiece… a último minuto.