Opinión

Perspectivas y gobernabilidad

23 de Marzo del 2014 - 08:45 Pedro Pablo Kuckzynski

En los últimos días han ocurrido dos cosas muy importantes: primero, hemos pasado por un momento de gran inestabilidad en la institucionalidad del gobierno, con dos votos en contra del nuevo gabinete por parte del Congreso, pero felizmente un tercer voto favorable después de muchas maniobras políticas. Segundo, estamos empezando a ver que las perspectivas económicas rosadas que varios analistas destacaban para el año en curso ya están siendo seriamente cuestionadas.

Es fundamental restablecer la estabilidad del gobierno. Para ello necesita el nuevo presidente del Consejo de Ministros tomar el toro por las astas: debe tomar las riendas administrativas del gobierno, tema que él conoce muy bien, impulsando mucho más diálogo con la prensa y las fuerzas políticas. El secretismo genera rumores que corren por el Perú como los ríos de la Sierra en esta época. El Premier debe, pienso yo, demostrarle al país que hay un gabinete unido y sin los cuestionamientos entre ministros que se vieron en el último mes. El Premier no puede hablar de cambios ministeriales: el único responsable de eso es el Presidente de la República. El Premier debe apoyar al Ministerio de Economía, entidad de la cual él además proviene, pues la economía es el centro de cualquier gobierno de un país emergente como el Perú. Además, el Premier debe demostrar claramente que tiene un solo jefe, el Presidente de la República, y deberá convencer a la opinión pública que es respetuoso del Congreso, el cual, a pesar de sus defectos, es el símbolo de la democracia. Solamente siguiendo una conducta con esas pautas claras se podrá generar la estabilidad que es tan importante para atacar los problemas básicos que enfrentamos: inseguridad ciudadana, infraestructura insuficiente y educación pública marginada por la falta de recursos asignados a ese sector, que es el más importante para el futuro del Perú. El Premier reconoce estas prioridades y ahora tenemos que apoyarlo en ese trabajo.

En el tema económico han aparecido en los últimos días varios indicadores preocupantes: una desaceleración notable en el consumo y la demanda interna, inversión privada con perspectivas mucho menos favorables que el año pasado y, lo más importante, un sector externo con algunos oscuros nubarrones. El precio del cobre, nuestra principal exportación (25% del total) ha caído 10% en la última quincena, por causa de los reajustes económicos en China, donde se vislumbra sectores débiles que podrían crear una crisis bancaria. El gobierno de China, además, está sin quererlo generando posibles dificultades bancarias con reformas y aperturas del sistema bancario que deberían ser graduales en vez de súbitas.

Conclusión para la economía: tenemos que hacer todo lo posible para promover la inversión, agilizar los permisos para todos los proyectos que sean ambientalmente responsables, y debemos invertir los ahorros del pasado en promover la educación pública, la cual cubre 70% de los 7.5 millones de alumnos que tenemos en el Perú. Con menos de 3% del Producto Interno Bruto dedicado a la educación pública, simplemente no llegaremos a la modernidad. Ahora es un buen momento para promover una política moderadamente anticíclica, que apoye al sector más olvidado pero más importante para nuestro futuro.

Los acontecimientos políticos y económicos recientes demuestran que tenemos que recapacitar. No debemos escuchar voces que promueven el enfrentamiento. Tenemos que trabajar todos juntos para un futuro mejor. Eso pasa por tener un gobierno más transparente y que quiera completar el mandato 2011-2016 con éxito político, social y económico.