El sector pesquero industrial atraviesa una difícil situación debido al fenómeno El Niño. En la Primera Temporada de Pesca de Anchoveta en la zona centro norte solo se han desembarcado 470 mil toneladas, el 24.5% de la cuota asignada por PRODUCE de 1.91 millones de toneladas.
Pero el calentamiento del mar no es la única amenaza. El lobby de las ONG con financiamiento extranjero viene impulsando un proyecto de ley que, vulnerando el ordenamiento jurídico, busca prohibir la pesca industrial en zonas naturales protegidas a pesar de que no existe sustento científico ni técnico que lo respalden. Cada área natural se gestiona en base a sus objetivos específicos, demostrando que coexisten conservación y desarrollo económico y social.
Estas normas disfrazadas de causas ambientales responden a una agenda mundial para acabar con la pesca industrial y son elaboradas con los intereses de ONG que presionan a congresistas con campañas mediáticas engañosas que ponen en riesgo el trabajo de miles de trabajadores formales del sector. ¿Quién gana y quién pierde con este atentado a la pesca industrial peruana? ¿Hay intereses de otros países?
La única pesquería 100% formal en nuestro país es la industrial, monitoreada satelitalmente y con una regulación estricta. IMARPE investiga para una adecuada toma de decisiones; PRODUCE gestiona una pesquería responsable y sostenible en base a evidencia científica y la industria es fiscalizada permanentemente. Para la OECD somos un ejemplo de pesquería en el mundo.
Si los congresistas ceden a estas presiones se afectarían a 250 mil trabajadores y sus familias en los puertos pesqueros y a más de 3,500 MYPES proveedoras. Además, estarían en riesgo US$ 3 mil millones por año en exportaciones de harina y aceite de pescado afectando el crecimiento económico del país; pero, sobre todo, a las regiones pesqueras costeras ya golpeadas por El Niño.