Uno de los problemas más graves que afronta el país desde hace casi dos décadas es el de la inseguridad ciudadana que se traduce en asesinatos, robos, extorsiones y hasta secuestros, por lo que sería muy positivo que Juntos por el Perú, que lanza a Roberto Sánchez a la presidencia como “reivindicación” y siguiendo los pasos de Pedro Castillo, muestre su plan para hacer frente a esa problemática y a los expertos que lo acompañan en la materia, pues la vida de los peruanos no está para experimentos ni improvisaciones.
Lo señalo porque si la candidatura de Sánchez recoge el “legado” de Castillo, estamos ante un desastre anunciado, pues el profesor chotano llegó a la Presidencia de la República sin plan viable ni equipo. Basta recordar el casi olvidado debate de los equipos técnicos que todos vimos por televisión, en que los “expertos” del profesor más parecían un meme, lo que se tradujo en un primer gabinete ministerial que estuvo a cargo de Guido Bellido. Sobran los comentarios.
Hasta ahora a Sánchez solo se le conocen su sombrero chotano pese a ser huaralino, sus puños en altos, sus gritos y sus apariciones con gente de espanto como Antauro Humala, Zaira Arias, Iber Maraví y Anahí Durand. También se sabe que está llevando al Congreso a un hermano de Castillo que se jacta de sus limitaciones académicas y laborales para desempeñarse como un legislador al que se le pagará un sueldo por trabajar generando leyes, y de otros personajes ligados a la banda terrorista Sendero Luminoso.
¿Algunos de ellos será su ministro del Interior?, ¿quizá el asesino de policías que estuvo 17 años preso? Y de otro lado, ya que han anunciado la salida de Julio Velarde del Banco Central de Reserva (BCR), deberían decirnos desde ahora quién integra el equipo económico del Juntos por el Perú, pues si dicen que quieren cambiar las cosas de manera radical, los peruanos tenemos derecho a saber quién se va a encargar de eso. ¿Quién irá al ente emisor?, ¿el “recomendado” de algún senador que fue fundador del Movadef?
Para ponerse al frente de un país se necesita responsabilidad, lo que implica salir a pedir el voto de los ciudadanos teniendo detrás un equipo de profesionales de peso, algo que hasta ahora no se ve en Juntos por el Perú, ni siquiera en un asunto tan urgente y palpable como el de la violencia en las calles que todos los días cobra vidas de gente que no merecería otro gobierno improvisado y de incapaces como el de Castillo, el “ídolo” de Sánchez.