Es una restricción o ausencia (debida a una deficiencia) de la capacidad de realizar una actividad dentro del margen considerado normal para el ser humano. Puede ser temporal o permanente, reversible o irreversible. Tipos de Discapacidades en el Ámbito Deportivo: Se clasifican en discapacitados: Físicos, Intelectuales, Visuales y Paralíticos Cerebrales. Categorías deportivas según el fin perseguido: Deporte de competición (competición abierta); deporte adaptado (actividad adaptada); deporte lúdico (actividad de juego) y deporte terapéutico (mejora de la salud). El deporte con la discapacidad se fusionan a través: - Deporte adaptado: el que presenta modificación en sus reglas, terreno de juego, material, etc., a fin de acondicionarlo a las necesidades espaciales de los discapacitados que lo practiquen. - Deporte inclusivo: el que practican juntos discapacitados con el resto (no considerados discapacitados). - Deporte normalizado: el deporte practicado con todas sus reglas. Entre los principales objetivos del deporte adaptado, tenemos: Forma hábitos de higiene física; desarrolla la “performance”; mejora y aumenta las relaciones sociales; brinda el sentido de superación de la adversidad, promueve la autonomía y estimula la autoestima (mejora su calidad de vida). BENEFICIOS DEL SERVICIO PSICOLÓGICO: Toda persona que presente algún tipo de discapacidad, sea esta motora, intelectual o sensorial, puede beneficiarse del trabajo psicológico, en los siguientes sentidos: - Desarrollar habilidades y cualidades personales a través del deporte; en un inicio sin importar sus resultados deportivos; y si desea, posteriormente, buscando resultados competitivos. - Lo importante es guiarlos para que se acepten de manera proactiva y positiva, ayudando a enfrentar la adversidad desde su propia condición, derribando aquellas barreras que injustamente le impone la sociedad. - Dentro de las temáticas comúnmente trabajada está: desarrollar la tolerancia a la frustración desde una óptica diferente; fomentar distintos modos de enfrentamiento a las contingencias diarias, mediante el fortalecimiento de la psiquis; ayudar al adecuado control de impulsos y esencialmente a lograr la auto-superación mediante el deporte. Todas estas “asistencias” permiten que la persona con discapacidad encuentre, por medio del deporte, alternativas eficaces para aceptarse a sí mismo frente a su nueva realidad, y algo que es más fundamental aún, buscar ser reconocido por los demás (SDP).