Opinión

Reacciones por la baja en el canon minero

Editorial, en las regiones donde el recorte ha sido mayor, como Arequipa, Áncash, Cusco y La Libertad, las voces de protesta de los alcaldes se han hecho notar

16 de Julio del 2016 - 06:00 Editorial

El canon minero ha sido en los últimos años la fuente de financiamiento más importante para los gobiernos locales, a tal punto que la programación de obras y otros planes municipales se han basado en este fondo. Sin embargo, la caída del precio de los metales en el mundo ha ocasionado que este año esta asignación se recorte hasta en un 90% en comparación a la de los años anteriores y, por lo mismo, ha dejado a los alcaldes sin posibilidad de ejecutar lo que se habían propuesto.

Esta situación pone de manifiesto no solo la carencia de fuentes de financiamiento para los gobiernos locales, sino también la mala planificación de su administración, al basar las metas en un recurso cuya estabilidad depende de factores tan variables como el mercado.

En las regiones donde el recorte ha sido mayor, como Arequipa, Áncash, Cusco y La Libertad, las voces de protesta de los alcaldes se han hecho notar y, sin embargo, a nivel nacional el nivel de ejecución del gasto presupuestal de estas instancias deja mucho que desear.

Hace falta mirar este problema con pinzas, pues la administración de una ciudad no puede estar sujeta a factores externos. Los alcaldes deben hacer gala de su capacidad de gestión y no solo en la ejecución de iniciativas, sino también en la forma en que se relacionan con el nivel central para conseguir los recursos que hacen falta para la ejecución de obras, de lo contrario, lo que resultará más afectado será el desarrollo de las jurisdicciones que los han elegido precisamente para su gobierno.