Hay nuevo jefe de gabinete, Luis Arroyo, general de división (r) ante la renuncia de Denisse Miralles a horas de presentarse ante el Congreso para exponer “… la política general del gobierno y las principales medidas …”, y enfrentarse al previsible no otorgamiento del voto de confianza.
Este gabinete es de continuismo y mediocridad de Dina Boluarte y José Jerí, de viceministros ascendidos, incapacidad y corrupción de la alianza mafiosa del Congreso de Fuerza Popular, Perú Libre, Renovación Popular y Alianza para el Progreso, de poderes económicos y mediáticos exonerados de impuestos y beneficiados por el Estado.
La crisis energética expresa una política soberana sobre nuestros recursos, inexistente. Exportamos gas barato sin priorizar el mercado interno y sin alternativas en emergencia. Pretenden privatizar Petroperú cuando mejoran sus ingresos netos y contiene el alza desmesurada del combustible.
El cambio climático afecta sobre todo a los de menores recursos por desidia, incapacidad o desinterés de los gobernantes. Estando avisados, no se ejecutó ninguna política preventiva.
Estas elecciones del 12 de abril, roto el equilibrio y la separación de poderes, caminan hacia un probable fraude si pierde, como se avizora, el candidato que la derecha busca y los medios levantan.
Necesitamos un gabinete distante del pacto mafioso, que garantice elecciones transparentes, restablecer el equilibrio de poderes, para luego conquistar una nueva Constitución. El juramentado ayer es uno de emergencia, ¿Dará la talla?
Nuestro pésame por el fallecimiento de Napoleón Becerra, producto de la precaria campaña de las fuerzas del cambio y la pésima infraestructura vial.