Opinión

Renuncias y oportunidades

Editorial

28 de Diciembre del 2017 - 07:06 Editorial

Mientras el indulto al expresidente Alberto Fujimori ha añadido un motivo más para la crispación del país, el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski se alista a reestructurar su entorno. 

A las salidas de los ministros del Interior, Carlos Basombrío, y de Cultura, Salvador del Solar, del consejero presidencial Máximo San Román y de tres congresistas, lo que se viene es darle estabilidad no solo a su gestión sino también al país. El jefe de Estado debe proyectar una nueva imagen, mucho más seria y reposada, menos festiva y relajada.

Tiene que ser autocrítico ante un panorama lleno de urgencias. Su objetivo principal es tender puentes. Esta actitud debe ser la pauta para que se abra la esperanza de una integración y convivencia política en el Perú.

Si bien es cierto hay incertidumbre por las renuncias, lo deseable es que el gobierno de PPK, con el respaldo previsible del fujimorismo, tenga tanta fuerza en el Ejecutivo y el Legislativo como capacidad para gobernar. Todo hace suponer que el foco de confrontación entre poderes será cuestión del pasado y que de ahora en adelante existirá una acción colectiva para rescatar lo mejor de ambos. El enemigo en común deben ser la pobreza, la falta de empleo, las desigualdades sociales y el estancamiento de nuestra economía.

Lo ideal es que los problemas de nuestro país sean atendidos con seriedad, coherencia y mucha voluntad de unidad. Hay que enfrentar las acechanzas internas con eficacia para que llegue la prosperidad tan prometida a los hogares del Perú.