Opinión

¿Segunda vacancia?

COLUMNA: IVÁN SLOCOVICH

11 de Septiembre del 2018 - 07:30 IVÁN SLOCOVICH PARDO

Mal hace el expresidente Pedro Pablo Kuczynski al creer que los peruanos tenemos mala memoria, como para afirmar que con la salida a la luz de la contratación por parte de su partido de José Cavassa se está tramando una “segunda vacancia” al gobierno iniciado en julio del 2016, pues la verdad acá es que a él nadie lo vacó, sino que tuvo que renunciar una vez que se hizo insostenible su presencia en el Ejecutivo.

Más bien, el actual mandatario, Martín Vizcarra, debería sacudirse y evitar que Kuczynski se ponga a defenderlo en redes sociales, tal como lo hizo el fin de semana último luego de que el legislador fujimorista Luis Galarreta dijera en entrevista a Correo que la plancha presidencial de Peruanos Por el Kambio en los comicios del 2016 resultó ser la de “Los cuellos blancos de Choquehuanca”, por haber tenido en sus filas a Cavassa, hoy con arresto preventivo.

No olvidemos que Kuczynski dejó el Gobierno a través de su renuncia en marzo último, cuando quedó claro que cobró a Odebrecht por servicios brindados por su empresa cuando era parte del gabinete del prófugo Alejandro Toledo, y cuando salió a la luz que gente de su entorno, como el entonces ministro de Transportes y Comunicaciones, Bruno Giuffra, venía negociando votos de congresistas contra la vacancia a cambio de obras en determinadas jurisdicciones.

De otro lado, mal hacen los congresistas del oficialismo en acudir a la casa de Kuczynski, en la calle Choquehuanca, en San Isidro, tal como ocurrió el domingo último. Esta bancada debería más bien dar soporte político al presidente Vizcarra, en lugar de acudir a reuniones con un personaje cuestionado, que salió mal parado de Palacio de Gobierno y que en la medida de lo posible no debería ser vinculado con el actual jefe de Estado.

El partido de gobierno está en un lío por la confirmada contratación de Cavassa, y antes de decir, como lo hace el congresista Gilbert Violeta, que todo se trata de un “error” o de un complot “naranja”, deberían explicar cómo así se pagó en la campaña al mencionado personaje pese a sus nefastos antecedentes, que vienen desde el año 2000. ¿O es que esperaban que nadie los critique por haber tenido a un “cuello blanco” como parte del equipo “ppkausa”?

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