Opinión

Sentenciada por terrorismo en el Congreso

COLUMNA: EDITORIAL

15 de Mayo del 2018 - 07:30 Editorial

Más que indignante ha resultado conocer el domingo último, a través del programa Panorama, que los peruanos pagábamos un sueldo a la sentenciada por terrorismo Nancy Madrid Bonilla, gracias a que la legisladora ancashina María Foronda, del Frente Amplio, la contrató pese a sus brutales antecedentes criminales.

Este caso es sumamente grave y es de esperarse una dura sanción contra la referida legisladora de esa izquierda retrógrada, que se indigna cada vez que le recuerdan su tibieza ante el terrorismo que desangró al país. Si el Poder Legislativo tiene dignidad, debería ser muy drástico con la mencionada parlamentaria elegida por la agrupación que encabezó Verónika Mendoza en el 2016.

Irónico que Madrid Bonilla, quien según el informe periodístico estuvo cargo de las llamadas “cárceles del pueblo” y fue pareja del sanguinario cabecilla del MRTA Peter Cárdenas, haya cobrado un sueldo del Estado al que buscó destruir a punta de violencia. Pese a ello, Foronda hizo ayer una cerrada defensa de su asistente, y solo por la presión pública anunció que fue separada de su despacho.

Si de manera absurda, el Perú es en cierta forma tolerante con gente que desde el Congreso se muestra a favor del terrorismo, lo hecho por la congresista Foronda, al contratar como personal de confianza a una sentenciada, es algo inaceptable por más que algunos desde la izquierda, que se muestran a favor de bandas criminales como Sendero Luminoso y el MRTA, la hayan criticado.

El Perú no merece ser testigo de situaciones como estas, que nos hacen ver lo tolerantes que son algunos con grupos asesinos. Esperemos que el caso no sea pasado por agua tibia ante la presión de los proterroristas de siempre.

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