Opinión

SOBRE LA DETENCIÓN DE ALEJANDRO TOLEDO

COLUMNA: MIGUEL ÁNGEL RODRÍGUEZ MACKAY

17 de Julio del 2019 - 07:00 Miguel Ángel Rodríguez Mackay

La reciente detención del expresidente Alejandro Toledo, con fines de extradición, no significa que esta haya sido aprobada, aunque sí puede constituir el primer momento jurisdiccional estadounidense propiamente dicho con ese objetivo. Vamos a explicarlo. El juez de San Francisco decidió la orden de detención del exmandatario porque llegó a sus manos el expediente de extradición que le fue derivado por el Departamento de Justicia en Washington. Si eso no hubiera prosperado, no habría forma para mandar la detención, pues un magistrado jamás lleva adelante una medida ultra petita; es decir, no hace lo que no se le ha pedido. Ahora bien, el juez ordena la detención de Toledo porque encuentra en el contenido del cuadernillo de extradición elementos que deberían ser evaluados con ese fin. Su criterio jurídico concluye en que Toledo debe recurrir ante su presencia sin que por hacerlo a priori crea o esté convencido de que deba ordenar su extradición. Lo relevante para el juez no es que el expresidente sea detenido, sino que mantenga a partir de ahora una relación de dependencia con su despacho, a fin de que pueda evaluar el pedido de extradición, pues, además de estudiar el expediente, lo va a interrogar. Esto último responde, entonces, a que su decisión, en el marco de la audiencia del próximo viernes 19 de julio sobre si le concede la fianza o no, solamente tiene el carácter de viabilidad procesal y casi nada o nada con asuntos de fondo. En otras palabras, que el magistrado decida que Toledo pague una fianza para que pueda seguir el juicio de extradición en libertad no significa que se haya formado un criterio preliminar sobre la no procedencia de la extradición, o que la deniegue ordenando su internamiento en una prisión de los EE.UU. hasta que se decida si es o no procedente dicho pedido de extradición, tampoco significa que el juez haya dado preliminarmente luz verde para concretar la entrega al Perú. Nada de eso. La actuación del juez estadounidense, pegado al tratado de extradición Perú-EE.UU. -a diferencia del Perú, que es romano-germánico con prevalencia del código procesal penal-, está fundada en la casuística, que es un ejercicio muy usual en el sistema jurídico anglosajón. Veamos qué sucede el viernes.

tags