Cuando usted llega a Tambogrande, en el ingreso, en una especie de pozo séptico hacia arriba de gran diámetro, usted lee “Sonríe estás en Tambogrande” Al salir, o sea en el lado contrario del armatoste dice “Gracias por tu sonrisa”, cosa que debería ser cambiada por una frase más acorde con la realidad -sin caer en el sadismo- “Gracias por tu carcajada, al ver lo que nos dejaron los ecologistas que alguna vez llegaron a esta zona”. Con seguridad que a los ecologistas -izquierdistas- curas que armaron el chongo, con eso de sacar a la Manhatan de Tambogrande, les importa un carajo lo que ha sucedido con los pobladores. La falta de trabajo es clamorosa, para los que lo tienen el jornal es paupérrimo, los dueños de parcelas siguen jodidos y con deudas impagables, el cobro a las exportadoras de mango es toda una tragedia. La bonanza es solo para unos cuantos que viven en otros lugares. Esto demuestra que sus fines estaban muy lejos de perseguir el bienestar del pueblo, sus fines eran netamente monetarios y personales. Ellos y sus ayudantes salieron con dinero y el grueso de la población sigue en la pobreza extrema. Comiéndose las uñas. Ahora que dejaron a Tambogrande como palo de gallinero ísonríen! Y se mudaron a las alturas de Piura con el mismo cuento. Se llevaron a los mismos calentadores de cabezas, abogados, biólogos, curas, a la misma empresa encuestadora y buscaron operadores locales escasos de dinero. Tienen su diario Oficial. La logística sigue siendo la misma. Claro que allí no hay mangos ni limones. Tuvieron que buscar otro tema acorde con la zona. ¡Los páramos!, íLas aguas!, íTenemos que cuidar nuestros páramos, que producen el agua que tomamos! Por supuesto que estos temas escogidos, para las alturas de Piura, por los ecologistas, son tirados de los pelos. No convencen tanto como aquello de los mangos y limones. En principio el agua que tomamos en Piura no proviene de esa zona, íNo mientan! la mina se encuentra al otro lado de la cordillera y por tanto para que llegue a Piura habría que traerla por un túnel. Cosa que preocuparía a los chiclayanos. Las lagunas de las Huaringas no pueden contaminarse, de existir la contaminación, éstas quedan sobre los 3,000 metros de altura y la mina sobre los 2,000. Las ONG son sociedades sin fines de lucro “que contribuyen al bienestar social y luchan por los derechos fundamentales” sin intervención del estado. ¿Sabía usted que la cruz roja es una de ellas? Habría que estar loco para oponerse a su labor. En cambio las ONG que han llegado por estas tierras han equivocado totalmente sus fines. No les interesa el bienestar y los derechos de la gente. Aquí ha entrado en juego la viveza criolla y el afán de lucro de los operadores. Mal informan a sus centrales y consiguen fácilmente el dinero que derrochan: ¿Sonríe? ¿Estamos en Tambogrande? Nuevamente?