Opinión

Susana y sus “errores”

COLUMNA: RENATO SANDOVAL

13 de Mayo del 2019 - 07:30 Renato Sandoval

Cuando Alan García se pegó un tiro, ya sabía que las pruebas fiscales del caso “Lava Jato” comenzaban a cargar el arma. Y no tuvo nada de honorable. Susana Villarán ha hecho lo mismo. Acorralada, y a unas horas de debatirse su prisión preventiva, ha liberado su bala de plata.

La explicación de la exalcaldesa de Lima no puede ser tomada como un acto de valentía. De ninguna manera. Las verdades guardadas, como dice la procesada por aceptar el dinero de Odebrecht para la campaña del “No” a la revocatoria, son en realidad mentiras enrolladas con chalina verde.

Villarán miente hasta el final. Y lo hace con descaro. Su desfachatez llega a su punto máximo cuando califica de error el haber recibido plata sucia para combatir a una mafia. ¿Quién puede creerle que los mafiosos brasileños aportaban para combatir a otros delincuentes sin pedir nada a cambio?

Aceptar el error cuando ya se tiene la soga al cuello no es un acto de conciencia. Es de presión. La exautoridad no peca de sincera. Ni siquiera muestra un acto de arrepentimiento, sino que en su mensaje intenta presentarse como la salvadora de Lima. Pide un monumento. Deberían hacerle uno, pero a la concha de oro.

Villarán es tan mentirosa como los otros políticos que siguen negando haber recibido dinero de las corruptas empresas constructoras. No le encuentro ningún mérito. Allá quienes quieren pasarle mantequilla a su amiga, como los actores y los seudoperiodistas que más parecían activistas asalariados.

Alan García quiso ser mártir jalando el gatillo en muestra de su desprecio a sus enemigos políticos, como lo dijo en su carta de despedida. Villarán quiere ser la heroína de Lima liberando una verdad que ella misma había condenado a la oscuridad. Que no nos engañen. Solo queda esperar que le caiga todo el peso de la ley.

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