Opinión

Toledo en manos de la justicia

COLUMNA: EDITORIAL

14 de Marzo del 2018 - 07:30 Editorial

Después de la condena de Alberto Fujimori, el proceso contra Alejandro Toledo tal vez sea el que más ha marcado al país. Supuestamente, el expresidente 2001-2006 embanderó la lucha contra la corrupción, pero terminó siendo uno de los artífices de este mal peruano. Por eso, su posible llegada enmarrocado desde los Estados Unidos tendrá un claro mensaje contra la impunidad.

Luego de conocerse, hace más de un año y medio, las jugarretas de Toledo y de su amigo Josef Maiman -información confirmada por este último para limpiar dinero proveniente de las coimas de Odebrecht y también de Camargo Correa-, esta vez, la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema declaró “procedente” el pedido de extradición desde los Estados Unidos del exmandatario.

Es sabido que el fiscal Hamilton Castro investiga al ex jefe de Estado por los presuntos delitos de colusión, tráfico de influencias y lavado de activos en el marco del caso Odebrecht. Aunque el juicio no inicia, el tribunal considera que existen elementos de convicción de “probabilidad delictiva” mediante una “imputación fundada”.

Como ya nos tiene acostumbrados, es más que seguro que Toledo se encubrirá en una supuesta persecución política de sus rivales, la cual solo retumba en su cabeza al no tener pruebas para refutar a la Fiscalía. Si la palabra “dignidad” significa algo para el expresidente, sería mejor entregarse a la justicia peruana, evitando la vergüenza de ser capturado.

Por lo demás, el trabajo del Ministerio Público debe pisar el acelerador para evitar suspicacias de interesados en desviar la atención y menoscabar la capacidad de la institución que representa al Estado. Todavía queda mucho por remar.

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