Opinión

TRUMP: APRIETA A LA OTAN Y CREA CONTEXTO PARA REUNIÓN CON PUTIN

COLUMNA: MIGUEL ÁNGEL RODRÍGUEZ MACKAY

13 de Julio del 2018 - 07:00 Miguel Ángel Rodríguez Mackay

En mi libro “El fenómeno Donald Trump” publicado por el emblemático diario Correo a pocos días de que se convirtiera en el cuadragésimo quinto presidente de los Estados Unidos de América, dije que “…es el más impredecible de los hombres públicos que haya saltado a la arena política de su país en los últimos tiempos. Con Trump no existe agenda posible. Todo lo programado con anticipación podría el magnate descartarlo en un santiamén… está gobernado por su impulso que suele ser impactante en la consecuencia” (Pág. 61). Dicho y hecho. Durante la reciente reunión de los países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Bruselas, que reúne a los Estados otrora aliados y unidos para asegurar un solo frente de seguridad colectiva ante la inminencia de un ataque externo -seis años después le salió al frente el Pacto de Varsovia (1955) con la Unión Soviética a la cabeza-, los jefes de Estado participantes volvieron a ser fustigados por Trump. No es que se hayan peleado, pero Trump ha vuelto a recordar la calidad morosa de varios de sus miembros, soltando el mensaje de que no era correcto que no paguen sus obligaciones para con la Alianza Atlántica, mientras Washington tiene los mayores desembolsos. Trump no ha podido mejorar su relación con la canciller alemana Ángela Merkel -tampoco tenía interés en ello- y hasta no se ha callado en señalar al gobierno teutón su relación de dependencia de Rusia, por el gas que Putin ha negociado con Merkel para que sea enviado a Alemania directamente. Trump se ha mostrado muy hábil. La pelota no era para Merkel sino para Putin, con quien se reunirá el próximo lunes 16 de julio en la histórica ciudad de Helsinki, capital de Finlandia, donde en el pasado se juntaron los presidentes Gerard Ford y Leonid Brezhnev (1975) para aquietar las aguas de la tensa Guerra Fría. Aunque ahora el encuentro no tiene esos ribetes, Trump le ha mandado un sutil mensaje a Putin con pelota desinflada, es decir, para que tenga presente que ningunea a una Unión Europea a la que Putin quería mostrar como trofeo comercial por el referido millonario acuerdo logrado con Berlín.

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