Opinión

Un voto de castigo

COLUMNA: IVÁN SLOCOVICH

30 de Mayo del 2018 - 07:30 IVÁN SLOCOVICH PARDO

Si para las próximas elecciones regionales y municipales han aparecido aquellos “vivazos” que ante la imposibilidad de reelegirse están lanzando a sus esposas o a sus hijos como candidatos, o están postulando para administrar jurisdicciones en las que ni siquiera viven, los electores estamos en la posibilidad de darles la espalda por tratar de burlar el espíritu de una norma que busca impedir que se usen los recursos públicos para las campañas.

Si la disposición aprobada por el Congreso anterior buscaba evitar el uso de dineros públicos para la reelección de gobernadores y de alcaldes, así como la perpetuación de ciertos burgomaestres que como en los casos de Chosica y Chorrillos llevan más de 20 años en sus cargos, ahora vemos que, por acción de los “criollazos” de siempre, quizá tengamos jurisdicciones con administraciones “monárquicas” que pasen de padres a hijos o a esposas.

El caso más vistoso es el del alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio. Ahora su hijo, Luis Castañeda Pardo, se lanza para relevar a su padre. Por supuesto que nos dirán que dicha postulación es producto de un rigurosísimo y democratísimo proceso de elecciones al interior de su partido. Claro, qué duda cabe. Algo similar sucede en Puente Piedra, donde está postulando el hijo del actual burgomaestre distrital, también bajo el sol de Solidaridad Nacional.

Está claro que la ley no prohíbe estas postulaciones. Son legales, pero a lo que voy es a que sin duda son producto de esa viveza propia de nuestros políticos que se niegan a dar un paso al costado y buscan quedarse en su parcela de poder, aunque sea indirectamente a través de sus parientes. ¿Tan necesarios se creen? ¿Tendremos que creerles que todo se debe a una “vocación de servicio” hereditaria o, en algunos casos, “conyugal”?

Sin embargo, los ciudadanos tenemos un arma muy poderosa para castigar democráticamente a esta gente: nuestro voto. Usémoslo para hacerles pagar factura a quienes creen que fácilmente le pueden sacar la vuelta a una ley que busca, precisamente, impedir que se haga proselitismo con dineros públicos, y evitar las sospechas de que ciertas obras o medidas se ponen en marcha en gobernaciones y en municipios solo para ganar votos.

tags