Opinión

Una explicación necesaria por la fuga de “Goro”

COLUMNA: EDITORIAL

09 de Julio del 2019 - 07:30 Editorial

En las últimas semanas, luego de conocerse la fuga del sicario chimbotano Rubén Moreno Olivo, (a) “Goro”, a quien se le concedió un arresto domiciliario pese a que tenía vigente una sentencia de 25 años de cárcel, las miradas han apuntado con justa razón al Instituto Nacional Penitenciario (Inpe) y al Poder Judicial. Sin embargo, en este escándalo la Policía Nacional tiene mucho que explicar.

Si este delincuente tenía un arresto domiciliario, por más irregular que este haya sido, la Policía Nacional tenía la obligación de verificar su cumplimiento a fin de evitar la evasión del sujeto. Uno o varios agentes debieron estar pendientes de lo que sucedía en el inmueble que “Goro” reportó a las autoridades, y del cual finalmente se escapó.

Hay que tener en cuenta que “Goro” es un sujeto de alta peligrosidad, al extremo que fue sentenciado a 25 años por los atentados contra la vida del exconsejero regional por Áncash Ezequiel Nolasco. Por eso no se explica la displicencia con que la Policía se dedicó a vigilar a este hampón. ¿Quién responde por esto? ¿Nadie da la cara?

La excarcelación y posterior fuga del mencionado sicario es un escándalo que motivó que caigan las máximas autoridades del Inpe. No obstante, en el sistema judicial y en la PNP nada ha sucedido. Todo sigue igual. Mientras tanto, los familiares de Nolasco están en peligro, pues nunca se cansaron de exigir una drástica sanción contra el pistolero que se burló de las principales entidades encargadas de luchar contra el crimen.

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