En una inusual muestra de sinceridad, ayer, ministro de Desarrollo Agrario y Riego y presidente de la Comisión Nacional de Gestión del Riesgo del Fenómeno El Niño, Marco Vinelli, reconoció en una entrevista que “ya no hay tiempo para hacer una obra definitiva” y que los verdaderos trabajos de prevención serán “cuando pase el fenómeno”.
Esta declaración tiene dos lecturas: la primera es la admisión de la indefensión es para que ciudadanía tome en serio la gravedad de la situación y la segunda es que el Ejecutivo está poniendo el parche antes de la anunciada devastación que esta crisis climática causará en todo el país, en gran parte por las falencias de las administraciones anteriores.
Sea cual fuere la intención, esperemos que el anuncio de obras definitivas lanzado por Vinelli no quede en letra muerta y que esta gestión sí haga los trabajos de prevención necesarios, aunque no le generen réditos. Si de algo adolece nuestra clase política es de ser reactiva: reaccionar rinde de inmediato y prevenir, solo a futuro.
No olvidemos también que, ayer, la Comisión Multisectorial Encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) informó que El Niño Costero mantendrá una magnitud extraordinaria hasta febrero de 2027 y que solo entre marzo y junio cedería gradualmente. Con ese horizonte, “cuando pase el fenómeno” queda muy lejos. Lo que no se ha hecho hasta hoy, lo pagaremos todos.
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