Opinión

Visitas de Estado

​Luego de meses de marcada inestabilidad política, el presidente Martín Vizcarra pudo dedicar parte de su recargada agenda para realizar visitas de Estado a Portugal y España. El viaje ha sido su primera experiencia de esta índole como jefe de Estado fuera del continente americano. Como miembro de la delegación multipartidaria que participó en el mismo, considero que el balance es sumamente positivo para nuestra política exterior y comercial por diversas razones.

03 de Marzo del 2019 - 09:32 Alberto de Belaunde

Luego de meses de marcada inestabilidad política, el presidente Martín Vizcarra pudo dedicar parte de su recargada agenda para realizar visitas de Estado a Portugal y España. El viaje ha sido su primera experiencia de esta índole como jefe de Estado fuera del continente americano. Como miembro de la delegación multipartidaria que participó en el mismo, considero que el balance es sumamente positivo para nuestra política exterior y comercial por diversas razones.

La principal es que se ha podido transmitir un mensaje político importante hacia el exterior. La delegación multipartidaria del Congreso de la República que acompañó al presidente Vizcarra permite evidenciar estabilidad y cohesión de parte de la clase política peruana hacia el resto del mundo. Ello luego de meses de crisis y de enfrentamientos de diversa índole.

Paralelamente, las visitas revitalizan nuestras relaciones bilaterales con estos países, pues tanto España como Portugal son aliados estratégicos para consolidar a futuro nuestro ingreso a la OCDE. Con España tenemos históricos lazos y lo consideramos un socio muy importante por su rol clave en acuerdos multilaterales y de inmigración con la Unión Europea. Por ello, era necesario no solo honrar los compromisos previos, sino también concretar estos viajes, que dejan como saldo la suscripción de diversos acuerdos comerciales, culturales y de cooperación muy positivos para nuestro país.

La difícil coyuntura climática del país hizo necesario que se adelante nuestro regreso. Sin embargo, considero que gran parte de la crítica ha sido superficial, poco constructiva y se ha concentrado más en el escarnio y el agravio. Ojalá estas líneas puedan contribuir a entender la real importancia de estas visitas.