Un cúmulo de situaciones han pasado ante el termómetro socio-político peruano?todo un panorama que desde más de 18 decenios de vida republicana nos han enfrentado a corrientes políticas ultra-conservadoras, conservadoras, moderadamente conservadoras, social cristianas, de centro, de centro izquierda, de centro derecha, de ultra derecha, de izquierda y de ultra izquierda?allí están representadas políticamente casi todas las tendencias inmersas en diferentes espacios y tiempos que van escribiendo nuestra historia. Y es, justamente un segmento de pseudo izquierda la que reluce su intelectualidad, la que casi siempre ha pregonado igualdad social y nunca la ha practicado, la que dice estar del lado de los pobres y más necesitados y constantemente rehuye, elude y esquiva la miseria existente?la que practica una demagogia caracterizada por utilizar al pobre para llenar sus billeteras de dólares vía “donación extranjera”, la que pregona lucha de clases y se ha convertido en una clase intelectualoide, tecnócrata y mercenaria, pues, hoy pueden trabajar para el diablo y mañana para el diablo. La denominada izquierda caviar casi siempre viene acompañada de una falsa modestia y aires académicos insospechados, pocas veces puede ocultar ambiciones desmedidas con sabor y hasta olor “progresista”?nos hablan de desarrollo humano, visión de futuro, principios sociales, educación inclusiva y mil maravillas más. Al final, los modelos y casos de miseria humana no les interesa en lo más mínimo, siendo lo único que les interesa copar instituciones de brillantísimos asesores y consultores, copar espacios políticos, lograr donaciones extranjeras y organizar incontables eventos teóricos inmersos en la planificación adormecida por la falta de acción y ejecución efectivas. La izquierda caviar admira nuestras raíces, admira la fortaleza de los pobres y desposeídos peruanos, viaja al Perú profundo, idealiza la miseria ajena y ofrece tiempos mejores?también como buen caviar, se traslada en avión y avionetas fletadas, tiene a su disposición camionetas doble cabina, administra innumerables ONGs, educa a sus hijos en el extranjero, bebe wisky cotidianamente, goza del dinero capitalista que jura detestar, vive de analizar, planificar y seguir analizando la pobreza?sueña con profunda peruanidad teórica y vive a la altura de un extranjero pudiente. La izquierda caviar se sienta a la mesa del pobre fingidamente, habla hasta el cansancio de igualdad y justicia social, abraza al indigente, sonríe al humilde y luego se va a vivir la opulencia?es la izquierda que teoriza las corrientes sociales del mundo pero jamás se atreve a lidiar el valor inmenso de la paridad social, es el típico guasón de escritorio que se acobarda a convivir con la miseria, el congresista populachero que jamás ha conocido el sabor salado de la necesidad emergente?es típicamente el “socialista” que traiciona su propio instinto de igualdad aparente por la comodidad existente?que viva la izquierda caviar señores!