El Gobierno y sus aliados están muy activos en su propósito de imponer normas y proyectos. Aflora su talante vertical en temas que deben tener más apertura, debate, propuestas y alternativas. No solo nos referimos al proyecto de la “ley mordaza” sino además a la iniciativa de cambiarle el nombre al Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables. El congresista oficialista Waldemar Cerrón llegó a decir que “con el cuento de la mujer se deja fuera el resto de la familia”, generando indignación entre los peruanos.

El mayor peligro de estas malas ideas es que el presidente Pedro Castillo y su equipo se sigan alejando de las demandas de la mayoría de ciudadanos. Pareciera que su único interés es el de desviar la atención de la gente y llevar adelante propuestas descabelladas que incluso colisionan con las libertades.

Lo más delicado es que, según los deseos del Gobierno, en un futuro próximo, la prensa estará prohibida de informar sobre investigaciones fiscales o judiciales de absoluto interés público. Pese a que exista una exposición de autoridades por determinadas señales de corrupción que justifican propalarse por los medios, esto no sucederá más por la “ley mordaza”. Son graves episodios que acaban con la mentada transparencia que tanto prometió Castillo en su campaña electoral.