Opinión

¿Y si escogemos mejor?

Pero, hay gente que se ha encargado de estropear la idea a punta de robos y pereza mental, por decir lo menos.

12 de Abril del 2017 - 09:20 Renato Sandoval

El proceso de regionalización tuvo la buena voluntad de descentralizar el poder de Lima hacia las regiones. Pero, hay gente que se ha encargado de estropear la idea a punta de robos y pereza mental, por decir lo menos. Pero, ¿no somos nosotros quienes escogemos al mal menor?

En Tumbes tuvimos a Gerardo Viñas, sentenciado el 2015 a 11 años de prisión por causar un perjuicio económico al Estado (nosotros) de más de S/ 9 millones. Ricardo Flores, quien le sigue en el cargo, es por ahora investigado y quiere invertir la bicoca de S/ 6 millones para arreglar los despachos del gobierno regional, incluido el suyo.

En Piura tenemos a Reynaldo Hilbck protegiendo a su asesor Carlo Bertini, quien en pleno desborde del río pensó en los más indefensos, o sea, él, su casa, su carro, el centro cívico y las urbanizaciones con cochera. Tiene plazo de tres días para apartarlo de sus multifunciones o ser su protegido en lo que queda de su gestión. ¿Es muy eficiente o todo le sabe?

En Lambayeque, Humberto Acuña contrató con la municipalidad de Chiclayo a pesar de que por ley está impedido al ser gobernador regional. En su descargo dice que no sabía que era accionista mayoritario y que su expareja maneja la empresa. También es procesado por mentir en su hoja de vida. ¿Es un precedente?

En La Libertad tenemos un caso peculiar. Ganó César Acuña, pero renunció para tentar la Presidencia de la República y dejó a Luis Valdez, quien en pleno estado de emergencia utilizó su periodo vacacional y se fue a España, donde también se encontraba cuando cayó el primer huaico en Trujillo. La gente votó por el primero, pero ahora es un “asesor de lujo” (¿o de adorno?).

En Áncash puede haber una tesis de psiquiatría. El gobernador regional era Waldo Ríos, pero está preso por malos manejos cuando fue alcalde de Huaraz (1999-2000). Su sucesor era Enrique Vargas y hace dos días fue condenado a 5 años de cárcel porque dijo haber estudiado para chef en Chile. Mintió, no sabe ni pelar papas. La yapa: César Álvarez está con prisión preventiva por, presuntamente, encabezar una organización criminal cuando era presidente regional.

En Cajamarca, Gregorio Santos ganó la gobernación regional desde la prisión (solo pasa en el Perú), a donde fue a parar luego de que la Fiscalía pidiera su internamiento mientras duraba la investigación por supuestos malos manejos en su primera gestión. Está en libertad, pero no asume el cargo.

Señores, señoras, jóvenes, despistados, ¿y si a la próxima escogemos mejor?

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