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​ACERCA DE LA NO REELECCIÓN DE CONGRESISTAS Y LA BICAMERALIDAD

Nadie es imprescindible. Los elegidos aprenden el trabajo parlamentario en la cancha e incluso cuentan con el soporte calificado de los asesores

10 de Diciembre del 2018 - 02:00

Me referiré a 2 de las 4 reformas sobre las que usted, apreciado lector, será consultado el día de hoy en el referéndum: la no reelección inmediata de los congresistas y la composición bicameral para el Parlamento. A) Sobre la no reelección de los llamados “padres de la patria”, recordaré 4 conceptos básicos de la naturaleza del ejercicio parlamentario. 1° El cargo de congresista de la República no es para hacer carrera política, sino para ejercer la alta, honrosa y privilegiada representación nacional en el periodo de 5 años por expresa voluntad de los electores. Al llegar al Parlamento, entonces, no lo hacen para entrenarse ni ganar experiencia porque no han sido elegidos para que se queden para siempre en el Estado, como sí sucede con los servidores y funcionarios que componen el aparato burocrático del Estado. 2° Nadie es imprescindible. Los elegidos aprenden el trabajo parlamentario en la cancha e incluso cuentan con el soporte calificado de los asesores. 3° A todos por igual. Nada justifica que a los congresistas no se aplique la ley que prohíbe la reelección inmediata del presidente, los gobernadores y los alcaldes. Y 4° Ningún Parlamento del mundo puede evitar u oponerse a la voluntad del pueblo, que es el soberano del Estado. Desconocerla atentará contra el pacto universal que consagra que la voluntad del pueblo siempre es superior y definitiva. B) Sobre la bicameralidad. Al respecto, la idea de contar nuevamente con un Congreso con dos cámaras: El Senado y la Cámara de Diputados, en principio es buena; sin embargo, la propuesta inicial del presidente Vizcarra fue cambiada en el Congreso que, además de liquidar la idea de contar con 50% de mujeres en el Parlamento, y de incluir la cuestión de confianza para neutralizar al Ejecutivo en su prerrogativa de cerrar constitucionalmente el Congreso, quieren a cualquier precio seguir ocupando un escaño en el Poder Legislativo. Aun cuando los cargos de senador y diputado son distintos al actual -congresista-, la verdad es que la gente, conforme el espíritu jurídico de la reforma, no los quiere en el próximo Parlamento (2021-2026), sino quizá en uno subsiguiente.

Olor a Tinta

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