En los últimos 10 años, la perdida de bosques avanza de forma acelerada, al punto que se ha vuelto un tema de preocupación para entidades regionales y nacionales, por el incremento en los índices de deforestación que afectan la flora y fauna del Cusco.
Los principales factores de esta problemática son: La construcción de carreteras sin un manejo adecuado y el incremento de poblaciones que no aplican métodos y técnicas para la conservación del medio ambiente.
Según lo informó el especialista en Sistemas de Información Geográfica (SIG) de la Asociación para la Conservación de la Cuenca Amazónica (Acca), Ronal Rojas, las cifras de deforestación se han incrementado en los últimos años y si no se hace nada para mitigar este problema, en el futuro no habrá forma de remediar esta situación, que puede llegar a tener un impacto no solo regional, sino nacional.
Estadísticas. Según los estudios realizados por (Acca), desde el año 2000 hasta el 2011, 105 mil 591 hectáreas fueron deforestadas.
Además, entre el 2000 y 2005, 2 mil 462 hectáreas aproximadamente fueron deforestadas al año, pero entre el 2006 y 2011, los valores de estas cifras de degradación de los bosques llegaron a 15 mil 546 hectáreas deforestadas por año; lo que significa que en los últimos 5 años las cifras de atentado contra el ambiente se aumentaron 6 veces respecto al anterior periodo.
Zonas Vulnerables. Las localidades que son las más afectadas en el Cusco, se encuentran en la zona selva de la región, donde hay abundante vegetación que ha sido deforestada.
“Las zonas de Quillabamba, Vilcabamba, Pichari y Kimbiri, ubicadas en la provincia de La Convención, muestran valores de deforestación muy elevados y en el caso del Centro Poblado de Quincemil, ubicado en la provincia de Quispicanchi, la influencia de la minería de Madre de Dios ha hecho que la flora y fauna también se vean afectadas”, manifestó Ronal Rojas.
Asimismo, la zona de amortiguamiento del Parque Nacional del Manu, también se ha visto afectada por efectos de la deforestación en su biodiversidad, pero en este lugar ya se han iniciado trabajos experimentales con los pobladores de estas localidades para que pueden impulsar la conservación de este parque.
Camino a la redención. El proyecto de bosques y cambio climático genera modelos para ayudar a mitigar y reducir la deforestación en la región del Cusco, el objetivo es lograr conservar los bosques y generar modelos que permitan hacerle frente al cambio climático.
El director de la Sede Cusco de Acca, Augusto Mulanovich, explicó que a través de su asociación se debe conocer el estado actual del problema y las proyecciones a futuro, para que a partir de estos resultados se propongan mecanismos que permitan disminuir estas cifras.
“Como organización hacemos investigaciones y a partir de ello se proponen posibles soluciones y modelos que podrán ser asumidos por el Gobierno Regional del Cusco y por el Gobierno Nacional”, acotó el director.
Ambiente en agenda. Aunque los temas medioambientales estuvieron relegados hasta hace menos de 10 años, ahora se han vuelto parte de las agendas de los gobiernos de muchos países.
El Misterio del Ambiente, el Gobierno Nacional y los gobiernos locales han comenzado a darle un papel preponderante a la recuperación de áreas deforestadas, con la implementación de comisiones ambientales en cada ciudad, lo que demuestra la toma de conciencia en relación a estos temas, pero aún falta un mayor impulso en el desarrollo de los trabajos de recuperación.
Trabajo con poblaciones. Muchos de los territorios de la selva del Cusco, han sido habitados por nuevas poblaciones que no conocen las actividades sostenibles para mantener la conservación del medio ambiente, por esa razón una de las formas de mitigar este problema es el trabajo con estas poblaciones.
“Entre las alternativas de desarrollo, se tiene la implementación de actividades de ecoturismo en las zonas de bosques, el uso sostenible de áreas verdes, haciendo extracción selectiva de productos, promoviendo la reforestación y la agroforestería (Sistema que permite el uso de la tierra de forma sostenible, integrada, saludable y productiva)”, indicó el director de Acca.
Además, para el manejo integral de las cuencas se debe impulsar el uso de terrenos de forma rotativa para poder incrementar la fertilidad de los suelos, generar reforestación con especies nativas, no utilizar agroquímicos por ser dañinos para el ambiente, entre otros.
Biodiversidad cusqueña en peligro
Deforestación amenaza con la tranquilidad de residentes y visitantes