LIMA. Las miles de personas que sufren el impacto del inclemente frío, que arremete a las regiones del sur andino, podrán beneficiarse con viviendas térmicas que, utilizando energía solar, incrementan significativamente la temperatura en su interior. De esta forma, pobladores de regiones como Puno y Ayacucho, donde entre enero y setiembre la temperatura llega a -10 grados centígrados, podrán evitar problemas respiratorios con consecuencias fatales. Gracias a la utilización de materiales típicos de las localidades altoandinas, la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) promueve la construcción de estas viviendas, las cuales permiten elevar la temperatura interior entre 8 y 12 grados centígrados. El proyecto consiste en la modificación o construcción de nuevas viviendas, las cuales deben incluir condiciones térmicas que le permitan contener el calor en su interior. Esto se logra a través de procedimientos como la colocación de láminas de plástico trasparente en el techo, que permiten que el calor ingrese en el día y durante la noche.