Para el reforzamiento de las defensas ribereñas de las zonas afectadas por los desbordes de los ríos Matagente y Chico, se requerirá de 7 buldozer. Además se está solicitando 5 volquetes, 2 excavadoras y la dotación de al menos 18 mil galones de petróleo para el funcionamiento de las maquinarias.
Aunque una segunda reunión de trabajo ha sido programado para este sábado 18 de febrero, la última mesa celebrada el pasado miércoles en el auditorio de la Subregión no dejó de ser realmente importante para los distritos afectados.Allí, los alcaldes presentes, entre ellos de Alto Larán, Tambo de Mora y representantes de Chincha Baja y El Carmen, expusieron ante el gerente subregional José Girao Oliva los daños causados por las aguas de dichos afluentes y las necesidades más urgentes para atender en sus distritos. En el caso de Alto Larán, la alcaldesa Ana Soteccani Altamirano informó que a causa del desastre natural, en el sector de la Quebrada se inundaron aproximadamente 2 hectáreas de tierra de cultivo; mientras que los sectores aún amenazados son Huachinga, Viña Vieja, El Taro, Santa Fe y Juncal. Lamentablemente en una buena parte del distrito no se cuenta con agua potable.