Por fin las autoridades locales cerraron el archifamoso y muy cuestionado local que –con la carátula de Bazar e Internet- funcionaba como Discoteca en la primera cuadra de la calle Santo Domingo, sin tener licencia alguna para este rubro. Al principio, personal de seguridad de dicho establecimiento se opuso -de cierta forma- al ingreso de las autoridades. Ante la prepotencia y otros inconvenientes, los agentes del orden tuvieron que hacer uso de la fuerza par imponer su autoridad y garantizar el normal desarrollo de esta diligencia.