Don José, natural del distrito de Obas, provincia de Yarowilca, a sus 70 años de vida continúa en la senda de la artesanía. Sus novedosos tejidos personalizados de frazadas están elaboradas a mano, telar o a bastidor, por lo que son las mas pedidas. Incursionó en este rubro por curiosidad y las ganas de aprender el tejido de su pueblo, durante los más de cinco años que lleva de artesano, ha tejido más de 100 frazadas a base de lana de carnero, con tiente naturales de flor de chincho, semilla de palta y arbustos, así como también con anilina, con los colores y al gusto del cliente. En estos últimos meses está empezando a trabajar con lana de llama y alpaca que es traído por unas de sus ocho hijos que tiene.
Aproximadamente 15 días demora don José para obtener una frazada, desde su procedimiento inicial de la trasquilada a la oveja, teñido, hilado y el tejido en bastidores de madera.
Reconoce que ha aprendido a tejer copiando de sus antecesores, vio en ellos las diferentes decoraciones que ponía, de como usar la mano en el tejido, usar los hilos, la cantidad que requiere en una frazada de una plaza o dos.
CAPACITACIÓN. Resalta que sus tejidos necesitan de un técnico para las escuadras, así mejorar el hilado. Dice que le gustaría recibir capacitaciones de expertos en tejidos, así como en una oportunidad llegaron capacitadores hasta el distrito de Obas. Falta apoyo de las autoridades para que los tejedores mejoremos nuestra técnica, refiere.
Sus abrigadoras frazadas son requeridas por pobladores de Andahuaylas, Conchamarca, Cochas, Vilcabamba y otras zonas.
COSTO. El experto tejedor refiere que la mano de obra por el tejido les cobra a sus cliente entre 50 a 70 nuevos soles según el tamaño de la frazada. Pero sin materiales las abrigadoras prendas cuestan entre 150 y 350 nuevos soles.
Conoce al tejedor de frazadas
Sus trabajos son expuestos en las instalaciones de la Dirección de Cultura junto a tejidos de otros artesanos