Conoce a los guardianes de la biodiversidad

Los guardaparques luchan por conservar la naturaleza. En 2008, el Ministerio del Ambiente estableció el 6 de diciembre como el Día del Guardaparque Peruano.

31 de Enero del 2016 - 14:35 » Textos: Diana Aguirre daguirre@grupoepensa.pe

Alejandro Yacila Fiestas se encuentra de vacaciones por estos días, pero espera con gran anhelo retornar a sus labores como guardaparque del Parque Nacional Cerros de Amotape (Tumbes), tarea que ha realizado por casi 27 años.

En 2015 fue reconocido como “Guardaparque destacado” y se le otorgó el Premio para la Conservación Carlos Ponce del Prado, que reconoce la labor y el aporte significativo de peruanos que han destacado por su compromiso en la conservación de la biodiversidad.

Alejandro Yacila no le teme a los riesgos de su oficio. Una vez, en 1989, terroristas dispararon a su puesto de control, pero nadie resultó herido. Él siguió trabajando con las mismas ganas como lo hace ahora. “Es bonito cuando ves a los pajaritos hacer sus nidos en los árboles o cuando ves correr el agua cristalina por los ríos. Conservar la naturaleza es lo más precioso. Es bonito ser guardaparque. Es lo más importante que me ha pasado en la vida”, expresa.

MULTIFUNCIONES. El guardaparque no solo controla y vigila los recursos naturales. Pedro Gamboa Moquillaza, jefe del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), explica que ellos también dictan talleres y charlas sobre educación ambiental a las poblaciones locales para que tomen conciencia sobre la importancia de los recursos naturales y convertirlas en aliadas de la conservación.

“En el Bosque de Protección Alto Mayo teníamos a una población en nuestra contra. El cambio se dio cuando los guardaparques comenzaron a trabajar técnicas de agroforestería. Les pidieron a los pobladores que no sigan talando y les brindaron asesoría técnica en el aprovechamiento adecuado de los recursos. Con el tiempo eso ha permitido que en esa área protegida tengamos 700 acuerdos con los pobladores, quienes pasaron de ser taladores ilegales a conservacionistas y exportadores de café a Europa”, señala Gamboa.

RIESGOS. En el ejercicio de sus labores, suelen enfrentarse a ciertos peligros. Uno de ellos es la minería ilegal.

“Los guardaparques no tienen armas. A veces arriesgan su vida para defender el patrimonio natural y eso es lo que pasa en la Reserva Nacional Tambopata, en Madre de Dios, donde varios de ellos resultaron heridos por mineros ilegales que les lanzaron piedras”, indica Gamboa.

Pero los guardianes del bosque trataron de dialogar con ellos, luego de descubrirlos causando estragos en el área protegida”, indica. Según Gamboa, en ese caso la única opción es que la Policía intervenga.

VOLUNTARIO. No solo los guardaparques oficiales, quienes son contratados por el Sernanp y reciben todos los beneficios de ley, pueden trabajar en la conservación de los recursos. Una persona mayor de edad también tiene la oportunidad de convertirse en guardaparque voluntario. Debe tener buena salud física y psicológica, y capacidad para realizar trabajo de campo porque es posible que trabaje en condiciones extremas.

Pero sobre todo, debe tener interés en la conservación de los recursos naturales. El Sernanp les brinda alimentación, vivienda y seguro contra accidentes. La experiencia resultará gratificante.

DATO

615 guardaparques aproximadamente tiene el Perú, distribuidos en 77 áreas naturales protegidas.

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