Un frustrado robo de autopartes en Barranco puso ayer al descubierto un macabro crimen: la esposa del presidente de la Corte Superior de Justicia de Amazonas y también ex fiscal anticorrupción, Alejandro Espino Méndez, fue hallada muerta al interior de la maletera de un vehículo. La infortunada, la abogada y contadora Elizabeth Vásquez Marín (45), presentaba múltiples golpes en el rostro y la espalda. Una llamada telefónica se ha convertido en la pieza clave de este asesinato. De acuerdo con las investigaciones preliminares, la destacada profesional llegó a su casa, ubicada en la calle La Florida Nº251, en San Isidro, cerca de las 23.00 horas del último martes. Extrañamente, a las 01.00 horas de ayer recibió una llamada telefónica. En ese momento, aparentemente tranquila, salió de su casa y dijo que retornaría en poco tiempo. Sin embargo, no se supo más de ella hasta las 09.00 horas, cuando un grupo de vecinos de la cuadra 1 de la calle Enrique Dejorne, en Barranco, reportó a la Policía un intento de robo de autopartes al vehículo de placa SQV-417. EL HALLAZGO. Cuando agentes del sector se aproximaron al vehículo, que estaba a nombre del estudio de abogados Luna Victoria- Vásquez Marín y Asociados, se dieron con la terrible sorpresa. En la maletera estaba el cadáver de una mujer, quien tenía el rostro con moretones y otros golpes en la espalda. La infortunada vestía un polo verde y un pantalón negro. Poco después llegaron agentes de la División de Investigación de Homicidios de la Dirincri, quienes levantaron el cadáver. “El criminal se ha desquiciado con ella. Si bien no podemos descartar una venganza, también existe el móvil pasional“, refirió uno de los oficiales encargados del caso, quien además descartó el robo debido a que se encontró la cartera de la víctima debajo de uno de los asientos. POSIBLE VENGANZA. La primera hipótesis se refuerza debido a que la víctima es esposa del magistrado Alejandro Espino, quien anteriormente se ha desempeñado como fiscal antidrogas y posteriormente fiscal anticorrupción. Durante su carrera, Espino tuvo que hacer frente a distintas organizaciones criminales, entre ellas a la del propio ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos, a quien denunció por la supuesta venta de armas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y por sus presuntos vínculos con el narcotráfico. Además, fue el primero que denunció a Fernando Zevallos por narcotráfico.