Todo estaba preparado y ni la lluvia pudo opacar su salida. En medio de aplausos, algarabía y honores, hizo su salida triunfal la Gran Mariscala para los efectivos del Ejercito Peruano que le rindieron honores y Virgen de las Mercedes para sus fieles y devotos.Luego de una misa en la iglesia que lleva su nombre, la venerada imagen salió a derramar sus bendiciones, es paseado en hombros por las principales calles de la ciudad de Huánuco, cuyo recorrido debe culminar a las 2 de la madrugada de mañana según el programa establecido.Como cada año el vestuario de la virgen es renovado, para esta ocasión lleva uno bordado por manos de las damas de Monsefú (Lambayeque), que fue donado por la procuradora de la municipalidad de Huánuco, Denny Ríos.