Ite. En un lugar de ecoturismo y santuario para las aves se han convertido los humedales de Ite, donde se congregan durante todo el año cerca de 140 especies en una extensión de 1.600 hectáreas que es la de mayores dimensiones de la costa peruana. Desde la década de los 60 los humedales sirvieron como desembocadura de los relaves de la empresa minera Southern Peru, pero hoy, por medio de un programa de remediación, se ha recuperado la zona con su flora y fauna, indicó el director de Servicios Ambientales de la empresa minera, Rodolfo Vicetti Valverde. Informó que los relaves arrojados por la empresa minera se derivaron a la zona por un cauce seco y al entrar en contacto con el agua de mar, las partículas más finas se depositaron en el fondo marino. Mientras que las arenas finas iban ubicándose en la zona costera se conformó una playa que durante 36 años hizo retroceder el mar a una distancia de 1.400 metros. Al respecto, el funcionario indicó que desde 1996 se ha suspendido la descarga de relaves, los cuales se depositan en Quebrada Honda, y en 1997, como parte del programa de adecuación y manejo ambiental (PAMA), se inició el programa de remediación empleando la vegetación de la zona, que fue trasplantada de otros lugares y ha convertido al lugar en los humedales más extensos de la costa peruana. Para el mantenimiento se emplean las aguas excedentes del río Locumba y las filtraciones de los riegos de las pampas bajas de Ite. Vicetti Valverde manifestó que no existen problemas de presencia de minerales en la zona, donde la calidad del agua para riego y consumo de los animales cuenta con los niveles permisibles que establece la Dirección General de Sanidad Ambiental (Digesa), faltando remediar el 10% de los humedales. Agregó que se ha identificado 74 especies de aves que residen en los humedales, 52 de las cuales migran durante el año desde Estados Unidos, el resto de Sudamérica, los andes y el norte del país. En los últimos años han llegado al lugar cerca de 76 mil aves. JORGE HERRERA