Ica. Se respira arte. En esta ciudad, privilegiada por su variedad de escultores, quienes han dejado huellas con estilos inéditos y únicos, existen alrededor de 30 esculturas de bronce puro. Éstas han sido esculpidas fina y delicadamente por manos iqueñas que nada tienen que envidiar a otras obras de arte admiradas en el mundo. La escultura en bronce es quizás la más duradera por el material, pero al mismo tiempo es la más difícil de trabajar. descuidadas. Sin embargo estas esculturas que en su tiempo brillaban con luz propia en las principales plazas y zonas exclusivas, hoy se aprecian desdeñadas, descuidadas y abandonadas en el tiempo; y en vez de decorar la ciudad han llegado a ser parte del recuerdo taciturno del pasado. Muchas de ellas vaciadas en Bronce fueron pintadas con esmalte dorado; a otras se les aplicaron barniz del que se utiliza para embarcaciones marinas, mientras que otras recibieron recubrimiento de aceites pesados, denuncian los escultores iqueños. Al parecer este pedido hizo eco en el alcalde de Ica, Mariano Nacimiento, que autorizó la restauración de la escultura del fundador iqueño Luis Jerónimo de Cabrera en la Plaza de San Joaquín. Lo mismo se hará próximamente en la Plazuela Sebastián Barranca. la preservación. Para los escultores de Ica, preservar nuestro Patrimonio Histórico Cultural es una tarea prioritaria que debemos encarar entre todos. Concientizar, difundir, salvar, restaurar y resguardar nuestros edificios históricos, documentación, esculturas, testimonios de protagonistas, obras y entornos naturales nos garantizará que nuestros hijos lo sigan transmitiendo a las futuras generaciones venideras de esta tierra.