SULLANA. “Cuando vienen aquí a dejar a sus progenitores que sobrepasan los 70 años, les hago comprender especialmente a los hijos que aunque se haya portado mal es su padre o madre, y de todas maneras su labor es atenderlos”. Así nos dice la directora del Asilo de Ancianos “San Francisco de Asís” de Sullana, Hna. Paula Murillo, de la orden Franciscana del Espíritu Santo, que cuenta ya con 25 ancianos residentes y otra cantidad similar que llegan esporádicamente. Al ingresar y recorrer los pasadizos del Asilo, ubicado en la carretera a Paita, cerca de la Urb. “Ramiro Prialé”, es impactante ver rostros, cuyos ojos se entristecen, cuando miran a la cara; tal vez ansían que sus familiares los visiten. “Los que más sufren, son aquellos que están acostumbrados a vivir con familia. Suelen tener depresiones; se ponen tristes, cuando dialogas con ellos, porque nadie los viene a ver”, explica la Hermana Paula. Considera que el asilo está bien para personas que se han quedado solas y no tienen nadie quien los cuide. Pero los que tienen familiares, en especial hijos, no es correcto, ya que su labor es atenderlos. NECESIDADES. Tiene 20 años de existencia, pero es con el empuje de las hermanas de la orden Franciscana del Espíritu Santo que esta Residencia de Ancianos comienza a desarrollarse y a mejorar sus instalaciones. Gracias a las gestiones hechas por estas religiosas españolas se han logrado donaciones, por ejemplo de la región de La Rioja, que han permitido junto con partidas del Gobierno Regional tener un comedor ? auditorio y otros ambientes, como una pequeña sala para atención médica. A la fecha cuentan con 25 ancianos y ancianas que viven en forma permanente. De ellos sólo aportan, según sus posibilidades, los familiares 6 ó 7. Al resto, las monjitas tienen que darles de comer y atender sus necesidades, con las donaciones recibidas de personas e instituciones caritativas. Aunque la hermana Directora no lo admitía, se ha observado que llevan ya cerca de tres meses sin raciones del Programa Vaso de Leche (cereal fortificado y leche evaporada). Y tampoco llega la cuota asignada en forma periódica y constante del Pronaa, a pesar de ser programas del Estado, administrados por la Municipalidad de Sullana. Los ancianos necesitan en forma permanente asistencia de leche en tarro, arroz, frijoles y carnes o pescado. Además requieren para sus necesidades abundantes pañales, medias, ropa interior, pañuelos e instrumentos de limpieza, así como útiles de aseo. EJEMPLO. Ayer alumnas de la I.E. “María Auxiliadora” ha llegado hasta la sede y un salón entregó un saco de víveres. El profesor responsable señala que los fines de semana una sección se turnará para hacer lo mismo y ayudar a los ancianos. Si todos los colegios se preocuparán por alcanzar lo poco o mucho que tengan para estos ancianos, no pasarían necesidades. Sólo una vez al mes llega un médico, gracias a la Beneficencia Pública de Sullana para la atención de los ancianos. Es urgente que otras entidades visiten en forma permanente a estas personas, muchas de ellas abandonadas por sus familiares.