La Oroya: Periodista de Correo se convierte en padre de trillizos

Mario Huarcaya corresponsal de Correo en La Oroya buscaba la parejita sin imaginar que nacerían dos varones y una mujercita
La Oroya: Periodista de Correo se convierte en padre de trillizos

La Oroya: Periodista de Correo se convierte en padre de trillizos

17 de Abril del 2015 - 21:37 » Textos: José Bendezú » Fotos: Difusión

Cuando lo supieron, no sabían si explotar de felicidad o dejarse invadir por la preocupación. Y es que, traer al mundo tres hijos de un solo golpe no era para menos.

Confusos sentimientos embragaban a Mario y Gisela, que después de catorce años decidieron encomendar a la cigüeña, para nuevamente tener a un pequeño que alegre la casa, mas el encargo no llegó solo sino en grupo.

"Creo que fue el consumo de algarrobina, jalea real, miel, polen que incluíamos en el tratamiento de mi esposa, al parecer jugó un papel crucial", dijo Mario Huarcaya, correponsal de Correo en La Oroya.

El primer diagnóstico que el doctor le dio a la pareja concluyó que eran gemelos, pero un mes después confirmaron que eran tres y que evolucionaban favorablemente.

A la una y cinco de la madrugada de hoy, en la sala de operaciones del hospital Ramiro Prialé de Huancayo, nacieron por cesárea dos varones y una mujercita, para quienes los médicos se han mostrado optimistas.

La primera criatura llegó al mundo con 1.750 gramos, el segundo con 1.680 y el tercero, un varoncito que se encuentra en condición delicada, con solo 1.350 gramos.

Los pequeños vieron la luz luego de ocho meses de gestación. La madre, con 37 años, se encuentra en proceso de recuperación y no deja de contar las horas para dar de lactar a sus nuevos herederos.

Por el momento, los recién nacidos están en incubadoras y alimentándose con nutrientes artificiales, hasta que la madre pueda darles de lactar, que será solo cuestión de horas.

La madre y los trillizos fueron atendidos por los médicos Cristian García y Boris Milicic.

Mario Huarcaya, padre de los bebés y corresponsal de Correo, anotó que La Oroya, pese a la contaminación, es fuente de vida.