Así como la papa salvó a Europa del hambre, la quinua podría hacer lo mismo con todo el mundo, ya que se cultiva en diversos países y climas.
En 1996, la quinua fue catalogada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), como uno de los cultivos promisorios de la humanidad, no solo por sus propiedades benéficas y múltiples usos, sino también por considerarla como una alternativa para solucionar los graves problemas de la nutrición humana. El 2013, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declara el Año Internacional de la Quinua, por su alto valor nutritivo en la seguridad alimentaria.
En el Perú, se cultiva no solo en la sierra, sino que también en la costa, llegando a producirse intensivamente en Lambayeque, y en el mundo hasta en los Himalayas, refiere Lusi Felipe Córdova Meza, director del programa de cultivos andinos de Caritas Huancavelica.
NUTRE Y SANA. La quinua es considerada nutraséptico, es decir nutre y cura. Es reconstituyente, por la presencia de la lisina que lo convierte en un alimento clave para el crecimiento y desarrollo de las células del cerebro. También es anticancerígeno, previene la osteoporosis y enfermedades del corazón, siendo de fácil digestión por su naturaleza dietética y su bajo contenido de colesterol y de gluten.
En el Perú existen 3 mil ecotipos de quinua, de los cuales el INIA tiene 2 mil ecotipos y a nivel nacional los productores siembran en promedio 100 de estos tipos. La cuenca del Mantaro se caracteriza por sembrar dos variedades conocidas desde el año 1976: Huancayo y Hualhuas.
ORGÁNICO. La Dirección Regional de Agricultura Junín (DRAJ) informó que de enero a agosto del 2014 se sembraron en la región 10,530 toneladas, siendo superior a la producción en el mismo periodo del 2013, que fue de 3,852 toneladas, sin embargo se prevé que la intención de siembra para la campaña agrícola del 2015 disminuya en 7%, debido sobretodo a los parámetros cada vez más exigentes de los países a donde se exporta este grano, donde crece la demanda de productos orgánicos.
“Para Estados Unidos y otros países, es un cultivo nuevo, valoran la quinua por su alto contenido proteinico, sin embargo de acuerdo a estudios científicos, están estableciendo límites permisibles de algunos componentes químicos. En nuestra región no hay un control adecuado de los agricultores en el uso de los químicos, no dejan descansar las tierras, la normativa peruana también lo permite, por ahí la demanda decrece, se tiene que tener conciencia”, explicó.
Es útil y decorativo para platos de nuestra gastronomía.
En la región Junín los lugares donde más se siembra quinua son las provincias de Huan cayo (Sicaya), Concepción (Orcotuna) y Jauja (Acolla), informó la DRAJ
La quinua: El alimento que salvará al mundo
Además de su alto valor nutritivo, se cultiva en sierra, costa y hasta el himalaya. Es muy cotizada en el mercado mundial, pero los extranjeros la prefieren orgánica, sin pesticidas