Ines Pichuka Quinchoker es una nativa de 39 abriles. Nació y creció en la comunidad nativa llamada Teoría, desde 1975. Pues hasta antes de eso su pueblo, que se creó en 1940, se llamó Tioriojaja, que en dialecto asháninka significa: “pajaritos que abundan en el río”
Recuerda que el primer jefe de las 15 familias que conformaban este pueblo fue Alberto Quinchoquer y que las familias en esa época, vivían de la naturaleza pues solo se dedicaban a la caza, la pesca y recolección de frutos.
Para Pichuka la vida no le fue fácil desde que tuvo uso de razón, pues le costo primero, entender y asimilar que ella era fruto de la mezcla de dos étnias: la asháninka y la notmashiguenga y segundo, aprender a lidiar con su propia cultura donde predominaba el machismo.
Hoy, Inés es jefa de su comunidad por segundo periodo. Las 180 familias que habitan Teoría aprendieron a respetarla porque ven en ella a una mujer modelo y sobretodo líder.
Los más de 500 pobladores de esta comunidad nativa ahora con esta lideresa que está a puertas de cumplir ocho años llevando las riendas de su comunidad, se dedican a la siembra del cacao (80%) y el café (20%), productos que los llevan a vender a la ciudad capital del distrito de Mazamari en la provincia de Satipo.
Gracias a la innumerables gestiones y el indesmayable caminar de Ines Pichuka, hoy Teoría cuenta con tres centros educativos; inicial Nº 600 para 40 niños con 2 docentes, I.E. 30659 nivel primario para 120 niños con 4 docentes y I.E. Jorge Chávez con 115 alumnos y 6 profesores
“Hoy en día me cuesta mucho sensibilizar a mis hermanos, se está perdiendo la cultura. Somos asháninkas y debemos cultivar lo nuestro con una visión moderna. Exigimos que los jóvenes sean líderes y profesionales” dice
De promotora a jefa. Ines Pichuka nos confiesa que decidió enfrentarse a los 'machos' de su comunidad, porque veía cosas que necesitaban cambiar, primero fue promotora de Salud a sus 16 años. “En cada reunión luchaba porque la mujer tenga más protagonismo, los hombres decían: la mujer tiene que hacer el masato y quedarse en la casa. Veía a otros jefes que no se preocupaban y eso me fastidiaba” comenta.
También refiere que siempre lo pensó y lo dijo abiertamente a las otras mujeres de su comunidad: “ora tsinane ari nomatakero nompinkatsarote” quwe en castellano significa “nosotras las mujeres sí podemos liderar”. Y lograrlo no le fue nada fácil, pues en ese ímpetu de liderar, a sus 26 años llegó a ser teniente gobernadora, luego agente municipal (a sus 35 años) y jefe de su comunidad desde el 2004
Su elección. La elección para los cargos en las comunidades nativas casi siempre fueron machistas.
Según Pichuka antes había mucha envidia, peleas y tuvo que trabajar duro para concientizar a los varones y hacerles entender que el trabajo los llevará al desarrollo. Ahora casi todos tienen sus chacras.
“La elección del jefe es mediante una reunión...allí yo hablaba y me enfrentaba –con argumentos – ante los hombres, porque les hacía ver y entender que teníamos dirigentes que se lucraban con la comunidad, pues vendían madera. Ahora eso cambió y nosotros trabajamos en reforestar nuestro bosque, vamos a hacer nuestro vivero, para eso tratamos de sobresalir” manifiesta.
De diez a cuatro. Otro gran logro de esta mujer líder, es que ahora las nativas de Teoría aprendieron a cuidarse con anticonceptivos, y se redujeron la cantidad de hijos por familia. Si hasta hace 10 años atrás el promedio de hijos por familia era de 12 a 10, ahora el promedio de hijos pro familia es de cuatro. “Pero eso gran paso, costó muchas lágrimas y gritos, pues por naturaleza, el asháninka o notmashiguenga es machista y se negaba a entender lo importante que es, que las mujeres se cuiden” indica.
Gran líder. Ines Pichuka no solo es jefe de su comunidad, sino es la presidenta de la Organización de Comunidades Asháninkas del distrito de Mazamari (OCAM) que agrupa a 14 comunidades nativas de Mazamari.