Advierten que el expresidente Vizcarra tomó decisiones que generaron un impacto negativo en la lucha contra el COVID-19
Advierten que el expresidente Vizcarra tomó decisiones que generaron un impacto negativo en la lucha contra el COVID-19

El ser uno de los primeros países en América Latina en ordenar el aislamiento social obligatorio y el cierre de fronteras, entre otras medidas, no impidió que el Perú sea el país con la mayor mortalidad por el COVID-19 de todo el mundo.

Precisamente, el expresidente Martín Vizcarra tomó varias decisiones que no ayudaron a frenar el impacto de la pandemia, las que hoy pueden considerarse como errores.

Motivos. La demora en la ejecución de acciones para controlar el ingreso al país de personas infectadas con el coronavirus, el no reforzar a tiempo el primer nivel de atención en salud, el desabastecimiento de oxígeno y el utilizar más pruebas serológicas que moleculares son algunos de los puntos críticos identificados.

La lista la cierran la demora en el sinceramiento de las cifras sobre el número de fallecidos por la enfermedad, la salida diferenciada para hombres y mujeres, el desorden generado por la entrega de los bonos y las ineficaces gestiones contar con la vacuna con prontitud.

Correo conversó sobre estos puntos con Jorge Samamé, epidemiólogo del Instituto Carrión; el biólogo molecular y exjefe del Instituto Nacional de Salud (INS) Ernesto Bustamante; así como los infectólogos Juan Villena y Eduardo Gotuzzo.

DEMORA. Qué duda cabe, un factor relacionado con gran parte de los errores del Gobierno fue la reacción tardía.

A fines de diciembre de 2019 se reportó el primer conglomerado de casos de neumonía en Wuhan, China, y a principios de enero se informó sobre el brote.

Sin embargo, en Perú se ordenó el cierre de fronteras en el mes de marzo, tras confirmarse el primer caso del COVID-19.

El paciente en cuestión, de 25 años, asistió a una clínica porque presentó problemas respiratorios. Él, días antes, estuvo de viaje por Francia, España y República Checa.

Cabe precisar que los especialistas refirieron que los errores del Ejecutivo no solo se resumen en los ocho aspectos mencionados. Agregaron que tener una cuarentena tan extensa, la falta de coordinación con las autoridades, la ausencia de alianzas estratégicas, así como la demora en el reinicio de actividades en los comedores populares también pesaron.

Los mercados fueron uno de los puntos principales de aglomeraciones -y contagios- durante la emergencia sanitaria, debido a los altos índices de informalidad.

El biólogo Ernesto Bustamante, consideró que el error primigenio del Gobierno de Vizcarra fue utilizar pruebas serológicas, en lugar de priorizar las moleculares. Explicó que estas últimas permiten identificar temprano al infectado, rastrear sus contactos y aislarlos. “De manera que no sigan contagiando y la epidemia no se propague”, precisó.

Añadió que el uso de test “rápidos” impidió que la pandemia fuera controlada, debido a que estos arrojan muchos falsos negativos. “Eso es algo dramático. Al Gobierno se le escapó la detección temprana”, subrayó.

Conseguir oxígeno para que sus pacientes con COVID-19 puedan sobrevivir fue toda una odisea para cientos de familias, las que formaron inmensas colas por la escasez de este elemento. El epidemiólogo Jorge Samamé consideró que uno de los grandes errores del Gobierno fue no prever que la demanda de este gas aumentaría, y más cuando se trata de un virus respiratorio.

“No compramos equipos de oxigenación, no teníamos oxígenos mecánicos ni plantas de oxígeno”, cuestionó. En la misma línea, Bustamante agregó que se pudo haber comprado concentradores, porque estos permiten trasladar el oxígeno.

Una publicación periodística dio cuenta de la diferencia entre el número de fallecidos por el virus, reportado por el Ministerio de Salud, y los cuerpos cremados por casos de coronavirus. Esto provocó que el Gobierno reconociera la existencia de un subregistro, y que se comprometiera a dar la cifra real cuando la pandemia termine.

Para el infectólogo Juan Villena, la consecuencia de no dar la información exacta es que se le da una respuesta poco coherente a la población sobre los cuidados. “La gente piensa que no es gran cosa y no se cuida”, advirtió. Agregó que no informar en el momento oportuno, generó un incremento en los contagios.

Si bien el Ejecutivo creo un bono para ayudar a las familias a mitigar el impacto de la pandemia en su economía, al principio la entrega no se organizó bien. Muchas personas -incluso adultos mayores- asistieron a las entidades bancarias para el cobro.

El médico infectólogo Juan Villena recordó que él recomendó que no se deje el bono en los bancos porque eso generaba permanencia del público en los exteriores y, en consecuencia, un riesgo de contraer el coronavirus durante la espera. Aunque ahora el bono se puede depositar de manera digital, todavía algunas personas buscan cobrarlo de manera presencial por diferentes razones.

Otro de los errores del Ejecutivo fue disponer días especiales para la circulación exclusiva de hombres o mujeres, lo que desencadenó aglomeraciones en los mercados. “La población femenina es mayor, por eso las calles se llenaron y el coronavirus comenzó a difundirse con mayor rapidez”, manifestó Samamé.

Recordó que cuando los hombres tenían permitido salir iban a los mercados y también se aglomeraban para hacer las compras de la semana, esto además de su presencia en los bancos. “El virus se propagó rápidamente”, recordó.

El país vive en incertidumbre por si llegará o no a tener la vacuna contra el COVID-19 en los primeros meses del 2021. El Ejecutivo no ha sido claro y reveló que todavía no se ha hecho ningún pago por las dosis.

El infectólogo Eduardo Gotuzzo calificó la ausencia de las vacunas en el Perú como un error administrativo y político muy importante. “Se tiene que firmar el contrato y poner el dinero para cerrar la negociación. La variabilidad en el tiempo es muy negativo”, advirtió.

“No sabemos cuándo van a llegar las vacunas y las autoridades deben responder”, concluyó.

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