Está al alcance de todos y es la luz de esperanza de ricos y pobres. Su poder curativo hasta se ha convertido en el “único remedio” capaz de alejar las dolencias, sin necesidad de recurrir a la cirugía o a productos artificiales producidos por los laboratorios.
Es que de un tiempo a esta parte, la medicina folclórica, legado y tradición de nuestros ancestros, ha cobrado singular importancia en razón que ayuda a cultivar la salud de manera natural.
En los diversos mercados de la Incontrastable, en las mañanas se puede encontrar a vendedores ambulantes con sus carretas expendiendo vasos de remedios caseros para el hígado, riñón, gastritis, úlceras, bronquios, asma, diabetes, descenso vaginales, colerina y otras, cuyos naturistas siempre manifiestan frases como de que la salud vale más que la vida porque es el tesoro más preciado que tenemos, sin duda, la medicina natural está constituida como una gran alternativa al tratamiento convencional.
Los remedios son preparado a base de hierbas: penca de tuna, sábila, baba de linaza, huamanripa, ortiga colorada, cuturrumanza, uña de gato, diente de león, grama común, ajenjo, hierba santa, llantén y otros, los mismo que son inocuos y alivian trastornos comunes de su salud.
“Las enfermedades son cosechas de lo que sembramos durante la vida en nuestro cuerpo, es decir, si comemos frutas, verduras, jugos naturales y cereales, el organismo permanecerá sano, pero si fuman, beben alcohol, ingieren café en exceso y comen grasas, sucederá lo contrario”, dijo el naturista, Abilio Infanzon.
“La penca de tuna es un desinflamante estomacal, cura la gastritis”, refiere Infanzon, por su parte Roxana Carbajal, precisó: “un preparado de ortiga, matico, naranja eucalipto, nogal, huamanripa y coca mitiga la tos y bronquios”.