La Festividad de la Virgen de la Candelaria volvió a ratificar su condición de uno de los eventos culturales más importantes del sur del país y un motor clave para la economía regional. Según un estudio elaborado por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, la edición 2026 generó un movimiento económico de S/117,6 millones y atrajo a 92 960 turistas nacionales y extranjeros.
Las cifras marcan un avance notable frente al año anterior, cuando la festividad convocó a 86 000 visitantes y produjo un impacto de S/111 millones. El crecimiento de 7,9% en el flujo de turistas consolida a la Candelaria como uno de los principales eventos del calendario turístico peruano.
Un imán para el turismo interno
Del total de visitantes, 89 320 procedían de distintas regiones del país y 3 640 llegaron desde el exterior. Lima, Arequipa, Cusco, Tacna y Moquegua fueron los principales puntos de origen de los turistas peruanos, mientras que entre los visitantes internacionales destacaron los provenientes de Bolivia, España, Italia, Chile y Estados Unidos.
El reporte reveló que el 92,8% de los encuestados viajó a Puno motivado exclusivamente por la festividad, lo que convierte a la Candelaria en un destino en sí mismo y no en un complemento del viaje. Esa capacidad de atracción directa es lo que explica su impacto sostenido sobre la economía local temporada tras temporada.
El gasto que mueve la región
Los turistas peruanos desembolsaron en conjunto S/109,7 millones, mientras que los visitantes internacionales aportaron S/7,9 millones adicionales. El gasto se distribuyó principalmente en hospedaje, transporte, alimentación, confección de trajes y adquisición de artesanías, beneficiando a múltiples sectores productivos de la región.
La permanencia promedio fue de cuatro noches para los turistas nacionales y de cinco para los extranjeros. En cuanto al gasto individual, los peruanos invirtieron en promedio S/1 228, mientras que los viajeros internacionales desembolsaron S/2 180 durante su estadía.
Una celebración multitudinaria
Más allá del impacto económico, la festividad demostró una convocatoria sin precedentes al reunir a más de 338 000 personas entre residentes y foráneos. De ese total, 140 mil fueron espectadores y 198 000 participaron activamente como danzantes y músicos en las distintas actividades del evento.
Cada visitante que llegó a Puno por la Candelaria se convirtió en un agente económico activo que dinamizó el comercio, los servicios y la cultura local. Esa cadena de consumo, multiplicada por cientos de miles de asistentes, es lo que explica el impacto millonario que la festividad genera en la región año tras año.
Durante su estadía, los turistas combinaron la asistencia a la festividad con el recorrido por los principales puntos de interés de la región. La Plaza de Armas de Puno (81,5%), el Lago Titicaca (75,6%), la Catedral de Puno (64,1%), las Islas Uros (44,9%), la Isla de Taquile (14,4%) y Chucuito (10,2%) fueron los destinos más frecuentados.
Las actividades de diversión y entretenimiento lideraron las preferencias con 51,9%, seguidas de las culturales (49,4%), urbanas (47,2%), compras (35,4%) y turismo gastronómico (29,1%). El Mincetur destacó que “estas cifras no solo reflejan la recuperación sostenida del sector, sino que ratifican el significativo potencial del turismo interno como actividad dinamizadora de las economías locales.”
Mincetur: Virgen de la Candelaria 2026 creció 7,9% en visitantes y superó los S/117 millones
La masiva convocatoria de espectadores, danzantes y músicos se tradujo directamente en un mayor consumo en hospedaje, alimentación, transporte y artesanía, dinamizando la economía local durante la temporada.