Morgue no dona cadáveres a Facultades de Medicina hace más de un año

Ahora los estudiantes de medicina sufren la carencia para la ciencia

17 de Julio del 2016 - 11:40 » Textos: Roger Chuquín » Fotos: Correo

Mira a tu alrededor y cuenta cuántos de tus familiares y amigos tuvieron que afrontar una intervención quirúrgica. Y no necesariamente una de alto riesgo, sino una menor, como una apendicectomía o amigdalectomía. Se debe tener en cuenta que el simple hecho de que un médico limpie a profundidad y suture una herida mediana puede ser considerada una cirugía. Así, no son pocos los que pasaron por las adiestradas manos de un galeno.

Estos procedimientos fueron llevados al plano de la simplicidad, debido a que los profesionales de la salud lo aprendieron en el fragor de la práctica intensiva, en las aulas universitarias, a punta de incisiones y disecciones en cuerpos humanos muertos sin donaciones. Pero esta práctica se ha visto interrumpida, por lo menos, en el último año.

Históricamente, los médicos conocen los secretos del cuerpo humano y pulen sus procedimientos y técnicas a través de cadáveres “NN” y “no reclamados” que llegaban a las facultades de Medicina en calidad de donaciones.

Desde hace más de un año, la Morgue Central de Lima no entrega ni un solo cadáver a las casas de estudio. La gerente de esta dependencia, Judith Maguiña, informó a Correo que es porque los fiscales no están autorizando la entrega de cuerpos, con el argumento de que están siendo sometidos a las pesquisas de ley.

Se debe recordar que los cadáveres que llegan a la morgue pertenecieron a personas que perdieron la vida en crímenes, suicidios, delitos agravados y accidentes, por lo que necesitan ser investigados por un tiempo prudencial.

“El TUPA (Texto Único de Procedimientos Administrativos del Ministerio Público) del año pasado indica que los cadáveres solo pueden ser donados con la autorización del fiscal. Ellos normalmente no autorizan la donación de los cuerpos ya que están en proceso de investigación”, informó.

revés científico. Si bien estas pesquisas tienen un propósito de justicia, estarían afectando la ciencia médica.

El decano del Colegio Médico del Perú, Miguel Palacios Celis, comentó que históricamente un cadáver es el pilar de la investigación médica y sin ellos los futuros profesionales estarían perdiendo un valioso conocimiento.

“Cuando un cadáver es donado, es sometido a disecciones anatómicas para que los estudiantes aprendan a identificar en vivo los músculos, arterias, nervios, órganos, entre otros. Son una herramienta valiosísima para la profesión médica”, dijo.

Recordó que hay un plazo de espera para ver si el cuerpo es reclamado. “Pasado este tiempo, debería donarse sin problemas”, acotó.

El presidente de la Asociación Peruana de Facultades de Medicina, Rafael Éngelgren, confirmó a Correo que la cantidad de cuerpos en las Escuelas de Medicina irá disminuyendo y estas deberán adaptarse al cambio para no afectar a los alumnos.

Explicó que algunas facultades ya cuentan con las denominadas Mesas Virtuales de Disecciones, enormes tabletas donde los futuros médicos tienen representaciones del cuerpo en tercera dimensión.

El realismo de las mismas es muy aceptable y favorece el aprendizaje de los estudiantes, explicó el también decano de Medicina de la universidad Científica del Sur. No obstante, la tendencia es mantener los cadáveres el mayor tiempo posible ante la carencia.

“Trabajamos con cuerpos momificados que pueden ser utilizados por varios años. Al ser plastificados, podemos usarlos una y otra vez y evitamos una posible carencia, que puede ser salvada con las mesas virtuales que ya se usan en el mundo”, explicó.

Mercado negro. No obstante, el presidente de la Federación Médica Peruana, Godofredo Talavera, explicó que el costo de las herramientas tecnológicas y el proceso de momificación es muy elevado, por lo que los alumnos de universidades privadas serían los más afectados con la carencia de cadáveres.

Un maniquí especializado que simula el cuerpo humano puede costar más de S/40 mil y las tabletas gigantes mucho más.

“Esta carencia hará que los estudiantes recurran el mercado negro para intentar obtener órganos humanos o incluso cuerpos completos para sus investigaciones. La carencia solo redunda en la mala formación de médicos y que las mafias estén alrededor de las universidades”, lamentó.

Lo más leído