Las Mypes han dejado de ser pequeñas para ser la principal fuente de economía

Emprendedores que empezaron desde cero, solo teniendo perseverancia y trabajo constante lo lograron.
Las Mypes han dejado de ser pequeñas para ser la principal fuente de economía

Las Mypes han dejado de ser pequeñas para ser la principal fuente de economía

16 de Mayo del 2015 - 11:22 » Textos: Thalia Vivanco » Fotos: Correo

Empezaron sin nada y desde abajo. A veces dicen que aquellos que alcanzan el éxito es porque tuvieron “suerte”, como si sus logros fueran resultado solo de ello, pero no es así, ellos se esfuerzan por crecer. Y es que a la semana, la Corporación Financiera de Desarrollo (COFIDE) recibe a 50 microempresarios, a quienes se les brinda asesoría técnica y consultoría empresarial personalizada en temas como: tributación, costos, márketing, comercio exterior, plan de Negocios, formalización y el plano legal. Todos ellos intentan mejorar.

Historias. Hector Bujaico Flores (44), un emprendedor que viene triunfando, me cuenta que su éxito no es producto de ningún artilugio. En medio de telas, máquinas e hilos, Bujaico me comparte su historia como “emprendedor”, un camino que empezó hace más de 20 años y que todavía hoy sigue recorriendo.“Es como tener la sensación de lanzarse al vacío con una idea”, dice. Asegura que la clave no es hallar una gran idea, sino buscar una idea que se pueda realizar, y en la cual se pueda creer. Así, abrió su taller de Confección Rocas, ubicado en Gamarrita Huanca, con la línea deportiva e implementos de seguridad. No obstante, alcanzar el éxito no fue tan sencillo. Recuerda que empezó teniendo una máquina familiar de segunda. Ahora tiene 10 empleados, a quienes les dice que deben de promover su negocio propio. Continúa, a pesar de los obstáculos.

“La aguja es muy sacrificada”, me dice Presentación Aguilar Torres (78), natural de Abancay. Trabaja avalada por la experiencia de más de sesenta años de profesión. Con tan sólo 16 años, y empujada por las circunstancias de la vida, tuvo que encauzar su trayectoria. “Mi empleadora me enseñó a coser en su taller, me vendió una máquina familiar, que pagué en cuotas”, recuerda. De profesión, bordadora...Sí. “Hago trabajos de costura artesanal, fundamentalmente bordados a mano, deshilados y trajes regionales, tanto bordados como picados”, manifiesta. Aunque, ya por la edad se dedica a vender fustanes en su puesto del Mercado Raez Patiño N°833 y 844.

Yogis Checglio Segura (33) empezó a los 15 años, cuando trabajaba como obrero en un taller de calzados, allí aprendió el oficio. Hace cinco años que decidió emprender su taller de confección de calzados, tan solo teniendo una máquina de zapatos y un préstamo del banco. Hoy cuenta con 12 trabajadores, invirtió un capital de 100 mil soles y gana entre un 25 y 30% más de la inversión. La marca de sus calzados es Guiss, su stand está en el Mercado Mayorista.

Historias como la ellos, es solo un mínima parte de las que existen.

Tomar la iniciativa de emprender un negocio, no es fácil. Es una aventura en la que muchas veces el corazón pesa más que la razón, con un solo fin: lograr sus sueños.

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