La presencia simultánea del Fenómeno de El Niño Costero y del Niño global pronostica un escenario que podría afectar el abastecimiento de diversos alimentos en el país durante los próximos meses. Especialistas advierten que las alteraciones climáticas previstas impactarían tanto la producción agrícola como la actividad pesquera, con efectos directos sobre los precios que pagan los consumidores.
De acuerdo con las proyecciones del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN), el calentamiento del océano Pacífico ecuatorial se mantendría hasta el próximo año. Esta situación incrementaría el riesgo de lluvias intensas en varias regiones de la costa norte y centro, generando consecuencias sobre sectores productivos clave para la economía nacional.
Cultivos vulnerables a las lluvias
Las precipitaciones por encima de lo habitual suelen provocar inundaciones, deslizamientos y la proliferación de plagas en distintas zonas agrícolas. Estos eventos reducen la producción disponible y afectan el traslado de mercancías hacia los principales centros de abastecimiento.
Uno de los productos más expuestos es la papa debido a que gran parte de su producción se desarrolla en áreas susceptibles a huaicos y derrumbes. El exceso de humedad también puede perjudicar el crecimiento del cultivo y reducir los volúmenes de cosecha.
El ají amarillo figura entre los alimentos que ya muestran incrementos en algunos mercados de Lima. La menor disponibilidad del producto puede trasladarse a los precios debido a los daños que ocasionan las lluvias sobre las zonas de cultivo.
La cebolla también enfrenta riesgos asociados a la acumulación de agua en los campos agrícolas. En el caso de hortalizas como el pepino y la coliflor, especialistas estiman que podrían registrarse aumentos importantes en los mercados locales si las condiciones climáticas afectan la producción.
Consecuencias en la pesca y productos importados
El aumento de la temperatura del mar genera cambios en el comportamiento de diversas especies marinas. Entre ellas se encuentra la anchoveta, cuya presencia suele desplazarse hacia zonas más profundas y alejadas de las áreas habituales de captura.
La reducción de desembarques puede repercutir en la disponibilidad de insumos utilizados por la industria alimentaria. Entre ellos destacan la harina y el aceite de pescado, productos con relevancia para el mercado interno y las exportaciones.
A nivel internacional también podrían presentarse variaciones en los costos de algunas materias primas. El Banco Central de Reserva ha advertido que episodios intensos de El Niño pueden influir en el precio de productos como el trigo y el azúcar.
Estas variaciones terminan repercutiendo en bienes de consumo masivo elaborados con dichos insumos. Entre ellos se encuentran diversos productos de panificación y bebidas procesadas.
¿Qué producción podría verse favorecida?
No todos los sectores agrícolas enfrentarían consecuencias negativas bajo este escenario climático. Algunos cultivos podrían verse favorecidos por el aumento de lluvias y la mayor disponibilidad de agua durante la campaña agrícola com el arroz, el maíz amarillo duro y productos de la selva como plátano y yuca tendrían mejores condiciones de producción en ciertas regiones.
La ganadería también podría beneficiarse por el crecimiento de pastos en la sierra norte y central. Esto ayudaría a reducir costos de alimentación del ganado en algunos sectores.
El impacto económico dependerá de la intensidad que alcancen las lluvias y de la capacidad de respuesta de la infraestructura frente a inundaciones y deslizamientos. Los daños en carreteras, canales y zonas de cultivo podrían influir en el abastecimiento de diversos alimentos.
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¿Qué alimentos subirían de precio por el Fenómeno El Niño este 2026?
La persistencia de lluvias y el aumento de la temperatura del mar amenazan la producción agrícola y pesquera. Especialistas advierten efectos directos sobre los productos de consumo diario.