El añejo y robusto árbol de molle que se úbica en una de las esquinas del templo ceremonial de Warivilca, en el distrito de Huáncan resucitó, como el ave fénix de sus cenizas, y volvió a retoñar para sorpresa de todos.
Como se recuerda hace mas de dos años, el viejo árbol fue quemado por sujetos inescrupulosos quienes le rociaron combustible y le prendieron fuego, aunque otros señalaron que solo fue accidente debido a las velas que dejaban en su tronco hueco los curanderos.
ARBOL SAGRADO. Para el Laya andino Víctor Vilcahuamán, el resurgimiento del viejo molle es una alegría y también un milagro, solo explicable por la fuerte corriente de energía del centro ceremonial. El molle “macho”, como también lo llaman, tendría unos 500 años de vida.
Resucita viejo molle incinerado en santuario de Warivilca
Hace mas de dos años, el viejo árbol fue quemado por sujetos inescrupulosos, algunos decían que fue por las velas que dejaban en su tronco hueco los curanderos.