Ayabaca. A más de 2815 m.s.n.m. un “Moreno lindo” atado de manos, espera que sus devotos y peregrinos, cargados de fe y esperanza, lo visiten. Por eso, desde el domingo 3 de octubre hacia Ayabaca han llegado multitudes de feligreses para adorar por tan solo unos segundos al Rey de los peregrinos. Pero ha sido desde el domingo 10 que la veneración ha sido constante, sin que las puertas de la Parroquia se hayan cerrado, tampoco sin que la cola de devotos haya terminado. Hasta la fecha, los encargados del orden de la veneración han calculado que han llegado más de 20,000 personas. Esto, sin contar la cola de los peregrinos. El lunes 11, a pesar de que aún la fiesta es recién hoy día, se vivía un jolgorio religioso, muy clásico de Piura. Por la madrugada las colas eran interminables, como si la fe y la esperanza también no fueran infinitas en aquellos que habían venido de diferentes partes del país. Y mientras muchos descansaban en la plaza de su peregrinaje, otros festejaban con cánticos hacia el “Negrito” acompañados de bombos y panderetas. La veneración fue cerrada ayer de 10 de la mañana hasta las 4 de la tarde, horas en que el Señor Cautivo recorrió las distintas calles ayabaquinas. Hoy la veneración no cerrará; hoy es el día central de la festividad más grande del norte del país, y como lo dijo Monseñor Turley a Correo, “Se podría decir que Ayabaca es uno de los pueblos con más fe católica. “Devotos y peregrinos llegan desde el domingo 3 de octubre. Hoy es la Fiesta hacia el Señor Cautivo de Ayabaca, pero se espera que devotos y peregrinos sigan llegando durante una semana más. Richard Chávez