Los diez desafíos que esperan al gobierno de Kuczynski

Analistas consideran que la reconciliación, la relación con el fujimorismo y los efectos del caso Odebrecht, entre otros temas, pondrán a prueba este año a la actual administración
Los diez desafíos que esperan al gobierno de Kuczynski

Los diez desafíos que esperan al gobierno de Kuczynski

02 de Enero del 2018 - 08:32 » Textos: Damián Retamozo / Juan Hidalgo » Fotos: AFP

En 2017, el presidente Pedro Pablo Kuczynski logró detener un intento de vacancia, pero este año aguardan a su gobierno un conjunto de desafíos y “papas calientes”, incluida su propia permanencia.

A los retos políticos se suma la batalla por el crecimiento económico en un contexto de gran conflictividad, según la mirada de analistas y observadores a los que consultó este diario.

SOBREVIVENCIA

El primer desafío del presidente Kuczynski en 2018 es el indulto Alberto Fujimori, en el enfoque de Fernando Tuesta Soldevilla. Dada la alta debilidad de su gobierno, “cómo sobrevivir es una de los grandes desafíos” del Presidente.

Asegura Tuesta que PPK arrastra desde el año previo “una situación sumamente comprometida”, que nace de su actual debilidad, “su falta de aliados y su frecuente impericia para afrontar problemas que se presentan”.

El jefe de Estado está sometido a dos situaciones complejas. “La primera -se explaya Tuesta- es el tema ‘Lava Jato’ y todo lo que desde ahí puede salir”.

El analista se refiere a las posibles nuevas evidencias, documentos que podrían comprometer al presidente Kuczynski.

“Si eso sucede, es muy complicado que ahora se salve de una vacancia”, pronostica, aludiendo a los legisladores que dudaron o se abstuvieron y hoy muestran su rechazo al indulto.

Otro reto importante será, prosigue Tuesta, enfrentar a una mayoría fujimorista que, a su juicio, seguirá el mismo comportamiento que en 2017. “La verdad, no va a cambiar. No hay nada que indique que va a cambiar”, señala.

Al respecto, una pregunta obvia sería: ¿cómo se va a reagrupar el fujimorismo en sus vertientes ‘keikismo’, ‘kenjismo’ y ‘albertismo’? ¿Se va a reunificar o dividir?

Uno de los tema es cómo el fujimorismo se va a relacionar con el Gobierno.

“Y esto quiere decir apoyo o no. Y si es así, PPK es un fujidependiente”, concluye Tuesta.

PPK “podrá salvar una parte del mandato o todo el mandato”, anota, si logra concertar cierto nivel de apoyo del fujimorismo. “PPK depende, irónicamente, de un congénere que es Alberto Fujimori, quien (...) podrá ser su salvador o su sepulturero”.

La economía es otro de los desafíos. Según todos los indicadores, la economía estará mejor, pero la conflictividad política puede jugar en contra.

RECONCILIACIÓN

Gobernabilidad, reconstrucción y Panamericanos, reconciliación nacional y apertura política son para Diethell Columbus, analista político, los retos para 2018.

Gobernabilidad: “El presidente Kuczynski deberá empezar el 2018 buscando la gobernabilidad del país, y ello empieza por sincerar sus vínculos con Odebrecht, comenta para este diario.

En cuanto a la reconstrucción y los Juegos Panamericanos, el impacto de la inversión pública en estos dos puntos “repercutirá positivamente en el crecimiento económico”, precisa Columbus, antes de añadir que el Gobierno no ha dado muestras de estar en capacidad de gestionar eficientemente ambos temas.

La reconciliación y todo lo que ello implica es un tema capital para nuestra sociedad. Ante este desafió, sin embargo, el presidente Kuczynski“ha malentendido lo que ello implica, pues pareciera que para este el proceso de reconciliación es conceder el indulto al expresidente Fujimori y habilitar S/33 millones para indemnizaciones”.

A su juicio, urge este 2018 cambiar de estrategias, y de estrategas políticos, si es necesario.

Por último, espera Columbus que este año recapacite el Presidente “sobre la necesidad de hacer política, sobre todo para sostener a su débil administración, más aún ahora, en una coyuntura posindulto”.

Opina que PPK ya no puede seguir gobernando con “su camarilla de la calle Choquehuanca”.

Necesita convocar a profesionales con experiencia pública y política que lo ayuden a llegar al año 2021 lo menos magullado que se pueda, propone el analista político.

PPK Y SU BANCADA

Un reto para este año, según el legislador Juan Sheput, es fortalecer la relación del Ejecutivo con su bancada parlamentaria.

No se puede ganar la guerra con generales ajenos”, grafica.

“El Gobierno -dice- debe tener un trabajo más coordinado e intenso con su propia bancada. Está demostrado que las batallas que se ganan con generales ajenos son episódicas y no sirven de mucho”.

Añade que son ilusos quienes creen acertada una eventual alianza con Kenji Fujimori y sus nueve seguidores.

“Ganará diez, pero perderá 15, que son los de su propia bancada”, afirma.

Es ingenuo e iluso, remarca Sheput, creer que bancadas periféricas “le van a dar gobernabilidad”, pues “cualquier esfuerzo en este campo pasa por sincronizar con su propia bancada”.

Otro reto es, en el ámbito institucional, colocar como eje la lucha contra la corrupción.

El Presidente debe liderar una estrategia de Estado ante el caso ‘Lava Jato’ y apoyar política y presupuestalmente al Poder Judicial, al Ministerio Público y a la Contraloría General de la República.

Cómo afrontar un eventual fallo adverso frente al indulto de Fujimori, desde la Corte IDH, es otro desafío.

“El Perú no se va a convertir en un paria internacional desconociendo los fallos de la Corte. Nos guste o no, somos suscriptores de convenciones internacionales, y tienen que respetarse”.

Sheput coincide con Tuesta en que el tema de la vacancia presidencial será un tópico recurrente este año.

AGENDA PARLAMENTARIA

El primer reto es la agenda parlamentaria, en opinión del experimentado político y expresidente del Congreso Ántero Flores-Aráoz.

“Basta la rama de olivo lanzada a los fujimoristas. Falta concertar, para tener agenda, las cosas y el cronograma que hay que aprobar en el Congreso”, indica.

En la economía hay que destrabar las inversiones que todavía están trabadas, y se tiene que proceder a una reforma tributaria que elimine ciertas exoneraciones “que ya no tienen sentido y se convirtieron en permanentes”.

Otro tema es lograr destrabar la burocracia y la tramitología, que tanto daño hacen al país. “Estamos regulados en forma exagerada y, lamentablemente, la anterior delegación de facultades no fue debidamente aprovechada para ello. Fue muy tímida”, sostiene Flores-Aráoz.

Por último, es un desafío para el Gobierno la manera como defenderá la facultad del Presidente de conceder indultos. A su juicio, una eventual resolución de la Corte IDH “sería írrita, porque no está entre sus facultades” revisar indultos.